Hace cuarenta años que el desaparecido Vicente Ferrer pisó por primera vez la región india de Anantapur. Desde entonces, su trabajo y el de Anna, su mujer, se dejan sentir en cada paso de este viaje a lo más profundo de la pobreza. Y como la realidad ha demostrado que el sueño de Vicente y Anna Ferrer no sólo es posible, sino también factible, visible y palpable, lo que ha ocurrido en esta región con cuatro millones de habitantes se ha bautizado como el milagro de Anantapur (la Ciudad del infinito).
Anna Ferrer (Gran Bretaña, 1947) decidió emprender un día un largo viaje hasta la India junto a su hermano mayor. Tras pasar una temporada, decidió instalar su residencia en la ciudad de Mumbai para terminar sus estudios. En 1965 empezó a trabajar en una revista informativa semanal y tres años más tarde conoció a Vicente Ferrer haciéndole una entrevista. En ese momento se cruzaron sus destinos y Anna decidió emprender una nueva vida en Anantapur junto a Ferrer.
Algo más que un gran puzzle cósmico se tuvo que dar para que Anna Perry y Vicente Ferrer unieran sus energías sajona y latina para obrar el milagro de Anantapur. El milagro de Anantapur existe, pero ¿qué hace falta para obrar el milagro global? Cada situación es diferente. Por ejemplo, en África, en países donde no hay ningún gobierno... Pero lo que hay que hacer es no tirar el dinero en las conferencias, en debates internacionales, gastar dinero en vuelos y hoteles, hay que actuar..
Jenkataramana y Laleppa crecieron en un ambiente muy diferente al que viven ahora. Cuando eran niños los pobres no tenían la oportunidad de ir a la escuela. La Fundación Vicente Ferrer los educó a pesar de la reticencia de sus familias; hoy son un espejo para los apadrinados. Vicente Ferrer comenzó en 1969 a trabajar en Anantapur, una de las regiones más pobres de la India. Ese año se inició un cambio en la vida de muchas personas de estas comunidades gracias a sus revolucionarias ideas y proyectos.
El presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, mantuvo hoy una reunión con Anne Ferrer, viuda de Vicente Ferrer y actual responsable de la Fundación Vicente Ferrer, a quien ha trasladado el "compromiso" del Consell para impulsar la candidatura del cooperante español al Premio Nobel de la Paz. La labor del cooperante es la expresión máxima de la solidaridad a favor de las personas más empobrecidas del mundo, en este caso en la región india de Anantapur.
El Senado entregará mañana a título póstumo la Medalla de Oro de esta institución al cooperante catalán Vicente Ferrer, fallecido el 19 de junio de 2009 en Anantapur (India), en un acto al que acudirá su viuda, Anna Ferrer, y el director general de la Fundación Vicente Ferrer, Jordi Folgado.
La compañía Spanair bautizará el primer avión de la nueva etapa de la compañía, un Airbus 320, con el nombre del cooperante Vicente Ferrer, que murió en junio de éste año en Anantapur (India). El acto que contará con la presencia de su hijo y subdirector de los programas de su fundación en la India, Moncho Ferrer, tendrá lugar mañana viernes en la Terminal 1 del Aeroport del Prat.
"Más de 100.000 personas han pasado por el campus principal de la Fundación Vicente Ferrer en Anantapur (India) para visitar la capilla ardiente del cooperante y dar el último adiós a quien dedicó más de 40 años a mejorar las condiciones de vida de los habitantes más desfavorecidos de la región. Los visitantes se agolpan en dos colas --una para hombres y otras para mujeres-- que desfilan por el velatorio para rendir homenaje a Vicente Ferrer y expresar su cariño a su viuda, Anna Ferrer, y su hijo Moncho."
Esta concentración fue convocada por el cardenal Antonio María Rouco para consagrar España al Sagrado Corazón. Tampoco el padre Ángel García, presidente de la ONG Mensajeros de la Paz, estuvo en Getafe. Viajó a India para asistir a las ceremonias fúnebres de su amigo Vicente Ferrer. En la tarde del mismo día 21, celebró una misa corpore in sepulto en Anantapur. Uno puede sentirse más próximo a Anantapur que al Cerro de los Ángeles con su aire de "corazonismo piadoso patriótico". Son dos maneras de entender y vivir el cristianismo.
El cooperante catalán Vicente Ferrer fue dado de alta el sábado 25 de abril del hospital de Vellore (India) donde permanecía ingresado y fue trasladado a su domicilio en la localidad sureña de Anantapur, según ha informado hoy en un comunicado la fundación que lleva su nombre. Ferrer sigue en su casa el proceso de recuperación bajo supervisión médica y su estado continúa siendo estable.
“Apadrina para dejar de apadrinar” es el mensaje que la Fundación Vicente Ferrer quiere hacer llegar a los españoles en la 3ª edición del CiberMaratón. La iniciativa tiene lugar desde el 20 de noviembre al 20 de diciembre en Internet.El objetivo no es otro que erradicar la pobreza en Anantapur, donde la organización lleva trabajando cerca de 40 años. En la anterior edición se lograron unos 3.000 apadrinamientos
Madres, padres, niños y abuelos escuchan, sentados en su nueva escuela, escuchan cómo les animan a utilizar de una manera responsable el nuevo espacio, explicando el cambio que supondrá para ellos. En cada uno de los rostros se puede ver reflejada toda su ilusión y las ganas de aprovechar al máximo esta oportunidad. La escuela significa un cambio de vida. No sólo servirá como lugar de estudio sino como centro de reuniones y espacio para talleres. El nuevo centro simboliza la unión de la comunidad.
Fallece el cooperante Vicente Ferrer en su residencia de Anantapur.
La participación de la aerolínea Spanair en la Festa al Cel de este año tendrá una doble significación. Por un lado, formará parte de los actos de conmemoración del 90 aniversario de la aviación comercial en Barcelona. Y por otro, porque tendremos el honor de contar con el avión que llevará el nombre del filántropo nacido en Barcelona en 1920 y que dedicó gran parte de su vida a proteger y ayudar a los más desfavorecidos de la India, un avión que servirá también como exposición fotográfica volante del trabajo de la Fundación en Anantapur.
Como la fortuna es caprichosa y cambia los destinos de la gente por las leyes de azar, si Indira Gandhi no se hubiese empeñado en que Vicente Ferrer volviera a la India después de haber sido medio expulsado de Mumbai por enseñar a subsistir a los campesinos, hoy Anantapur, la región de Andra Pradesh más seca del país tras Rajastán, sería un desierto sin futuro.
Conseguir que 30.000 españoles se conviertan en padrinos de niños indios de la región de Anantapur, donde la Fundación Vicente Ferrer desarrolla desde hace 40 años su trabajo humanitario, y también de la vecina Kurnool, hacia donde quiere extender su obra solidaria. Así se resume uno de los nuevos objetivos que se ha propuesto la fundación creada por el filántropo catalán fallecido el pasado día 19 de junio a los 89 años de edad.
La Mesa del Senado ha acordado otorgar a título póstumo la medalla de Oro de la Institución al cooperante español Vicente Ferrer, fallecido el pasado 19 de junio en Anantapur (India). La Cámara Alta distingue su "compromiso unívoco con los más desfavorecidos" y el que Ferrer fuera "un referente mundial de la labor humanitaria".
El presidente de la Generalitat, José Montilla, ha afirmado que "estaría muy bien" que la fundación del recientemente fallecido Vicente Ferrer, recibiera el Premio Nobel de la Paz por sus trabajos realizados en la India y por la proyección internacional que le supondría. "La mejor manera de reconocer la memoria" del cooperante catalán es que su acción en la región de Anantapur, una de las más pobres de la India, "pueda continuar sirviendo a los más desfavorecidos", por lo que señaló que el Govern continuará dando apoyo a la fundación.
La movilización en la red para que el premio Nobel de la Paz de este año sea para la Fundación Vicente Ferrer responde a la lógica reacción de la sociedad ante la labor desempeñada durante más de medio siglo por una organización no gubernamental de cuya ayuda dependen 2,5 millones de personas en Anantapur, India central.
Un sueño se hizo realidad. Fue en Anantapur, India. La transformación se hizo a acabo con tenacidad, trabajo, ilusión, en silencio. Se dice que los grandes hombres se conocen a través de sus actos. Era posible desprender la pobreza milenaria que asolaba a la casta de los intocables. Era posible transformar una sociedad en humanidad. "He declarado la guerra al dolor y al sufrimiento y he firmado un compromiso de paz: contribuir a la unidad entre las naciones y los pueblos" - Vicente Ferrer, 1969
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