Situémonos en el año 1803, en un momento en el que el virus de la viruela mataba a decenas de miles de personas en el nuevo mundo. Afortunadamente en Europa existía ya una vacuna para erradicarla, pero no en América. Pensad en que no existían neveras para trasportarla en una travesía de muchos días, y el hielo se derretiría en muy poco tiempo y llegaría en mal estado. Esta es la historia de cómo el ingenio humano y 22 héroes lograron llevar la vacuna hasta las américas y salvar así millones de vidas.
Las obras para la colocación de una imagen de la virgen en O Parrote (A Coruña) trasladan el monumento dedicado al médico alicantino Balmis que llevó la vacuna de la viruela a América.
Uno de los hechos de mayor trascendencia en la historia de la medicina mundial lo es, sin lugar a dudas, la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna o también conocida como la Expedición Balmis, mandada por el rey de España Carlos IV, a sus colonias de América y Asia entre 1803 y 1806.