Tras las múltiples acusaciones e incluso peticiones de prohibir los cultivos energéticos, parece que los biocombustibles pueden no ser los responsables de la crisis alimentaria.
Un nutrido grupo de empresarios y 150 investigadores de todo el mundo se dan cita desde ayer en la Universidad de Alicante con motivo del Congreso internacional sobre la obtención de biomasa y producción de biocombustible a partir de las algas marinas. Se trata de un punto de encuentro en el que empresas e investigadores buscan la viabilidad real y efectiva de energías sustitutivas del petróleo.
Air New Zealand informa que esta compañía aérea «tiene previsto consumir un millón anual de barriles de combustible ecológicamente sostenible en 2013» y ha adquirido el «compromiso de mantenerse a la vanguardia de los ensayos de combustibles ecológicamente sostenibles para la aviación». En cooperación con el fabricante de aeronaves estadounidense Boeing, Air New Zealand tiene previsto realizar un vuelo de pruebas de tres horas en un Boeing 747 con uno de sus cuatro motores alimentado por fuel producido a base de aceite de jatrofa.
El artículo analiza los principales incovenientes del desarrollo masivo de los biocombustibles, como son la pérdida de biodiversidad o la subida del precio de los alimentos.
menéame