No falta de nada: bogavantes, langostas, cigalas, patas, langostinos.. una suculenta mariscada para dos destacados miembros del PSOE de Sevilla, y que paga Mercasevilla. Los supuestos beneficiarios, según la factura que ilustra esta información, los señores Alfonso Mir, apoderado de Mercasevilla y Francisco Fernández, delegado de Movilidad del Ayuntamiento de Sevilla.El cheque con el que se paga los 875 euros de la opípara mariscada, está firmado por Daniel Ponce, uno de los dirigentes de Mercasevilla imputado en el caso Mercasevilla
La PETA (asociación de defensa de animales) criticaba la forma en que los bogavantes son cocidos vivos, por ser cruel. Así que un tipo diseñó una máquina que electrocuta al bicho antes de meterlo a cocer, matándolo de una forma más "humanitaria". Y la PETA le compró dos de estos aparatos. E invitó a los fabricantes a un evento/demostración/cena con el aparato. Pero agarrense: El servicio de paquetería perdió los aparatos de camino, y la PETA al final tuvo que cocer a los bichos por el método tradicional, porque la gente empezaba a tener hambre.
La petición del PETA (siglas en inglés de Personas por la Ética en el Trato a los Animales) ha permitido la vuelta a su habitat natural de un bogavante que, según su peso, podría tener 140 años de edad. La asociación se enteró de la presencia del ejemplar en un restaurante de Nueva York, que lo estaba utilizando como mascota y reclamo publicitario para el negocio. Los dueños se han mostrado comprensivos y lo han liberado.
[c&p] "Un restaurante holandés ha donado a un parque submarino de Benalmádena (Málaga) un bogavante que pesa nueve kilos y tiene unas pinzas de 30 centímetros. El bogavante resistió cuatro años en el restaurante sin ser vendido ya que no hubo postor capaz de pagar su alto precio para comerlo cocinado."
Pues si! Con este bogavante de 5.8 Kg capturado en Menorca, me pare que habrá que despiezarlo y hasta puede que sobre!!!
Hasta ahora se pensaba que los crustáceos no experimentaban dolor, porque sus sistemas nerviosos no eran lo suficientemente complejos. Recientemente se ha descubierto que tal vez las gambas, el bogavante y otros crustáceos experimentan dolor cuando acaban en el puchero o la sartén. Un grupo de científicos echó ácido acético (del vinagre) a parte de las antenas de 144 gambas. Inmediatamente, las criaturas empezaron a frotar las antenas afectadas, pero no las demás, lo que, "es consistente con la interpretación de la experiencia del dolor". (+)
Vídeo receta de como preparar un arroz caldoso con bogavante.
Mucho ojito los cocinitas navideños. Hasta hace poco se pensaba que los bogavantes no tenían el sistema nervioso desarrollado como para sentir dolor. Sin embargo recientes estudios dicen que esto podría no ser cierto y que esos adorables bichitos podrían sentir los ardores de la sartén en la que se los introduce cruelmente mientras siguen con vida. El artículo señala un método alternativo para tratar al animal sin que sufra llegando incluso a sugerir la hipnosis como método final...
El Teatre Lliure ha cancelado la acción escénica de Rodrigo García Accidents, en la que se exhibe y cocina un bogavante vivo, ante la denegación del permiso para su exhibición, en cumplimiento de la ley de protección de animales.
Fabrican el CrustaStun, un aparato que sirve para matar langostas, bogavantes y otros crustáceos sin dolor en vez de cocerlos vivos. Se mete el bicho vivo, se le da una descarga de dos a cinco amperios a 110 voltios para dejarles inconscientes y luego se mantiene la corriente durante unos segundos para matarles del todo.
Despues de esto no volvereis a ver igual a King Africa y Georgie Damm...
VUELVE CAPERU.. aqui estamos de nuevo chicos empecemos donde lo dejamos, estais preparados??? en epoca estival, sobre una base de hidratos regados con un caldo untuoso de verduras, pistilos y carotenos, acompañado de bogavante, cefalopodos y molusco lamelibranquio marino en suave infusion de 20 minutos, todo acompañado de aromas de ajo, clorofila y amargos tostados
"La Casa de América acaba de suspender una obra de teatro [“Accidens”] porque el protagonista cocinaba y se comía un bogavante sobre el escenario." «El procedimiento es el mismo que en cualquier restaurante», asegura el dramaturgo, Rodrigo García.