Santa Claus hizo hoy entrega de un regalo especial al Alto Comisionado de Botsuana en Londres en nombre de los bosquimanos del Kalahari, coincidiendo con el Día Internacional de los Derechos Humanos de la ONU .
Un alto funcionario del Gobierno de Botsuana ha admitido que los bosquimanos del Kalahari fueron expulsados de la reserva de caza del Kalahari Central para facilitar la apertura de una mina de diamantes de 2.200 millones de dólares
Los Bosquimanos de Botsuana podrán volver al desierto de Kalahari, su tierra ancestral. Ese ha sido el veredicto de los jueces del Tribunal Supremo de Botsuana, con el que finaliza el juicio histórico emprendido por los bosquimanos del Kalahari contra el Gobierno de Botsuana. Los bosquimanos luchaban por su derecho a vivir en su tierra en la Reserva de Caza del Kalahari Central y a cazar y a recolectar en ella libremente y en paz. Y lo han logrado: volverán a su hábitat.
Movimiento okupa, etnias desplazadas de su habitat natural, vivienda digna, propieda privada, derecho a ser quien se es y a vivir donde se elija. Un poco de todo eso.
El juez Phumaphi, del Tribunal Supremo de Botsuana, dictaminó en 2006 que prohibir cazar a los bosquimanos para alimentarse era “equivalente a condenarles a muerte”. La histórica victoria judicial reconocía el derecho de los bosquimanos a vivir en su tierra ancestral y condenaba las repetidas expulsiones de bosquimanos llevadas a cabo por el Gobierno, así como su prohibición de cazar y la destrucción de su fuente de agua.
[c+p] "En las tierras de los bosquimanos (San) del Kalahari hay en proyecto alojamientos turísticos que requerirán enormes cantidades de agua. Sin embargo, a los bosquimanos no se les permite extraer agua de su único pozo subterráneo..."
Una de las fosas más profundas y espectaculares jamás exploradas por el hombre está en Sudáfrica y es conocida como el agujero de Boesmansgat, o del “bosquimano”, en lengua afrikáner. Este abismo, de 271 metros de profundidad, tiene una estrecha y claustrofóbica apertura, pero una vez accedes a su interior, explican los que han vivido la experiencia, bucear allí dentro es como “pasear por el espacio”.
[c+p] "El Gobierno de Botswana ha dado su aprobación a una controvertida mina de diamantes en la tierra de los bosquimanos del Kalahari, bajo la condición de que la empresa minera Gem Diamonds no les proporcione agua. El Gobierno, sin embargo, se ha reservado el derecho de utilizar los pozos de agua que excave Gem Diamonds para cuestiones relacionadas con la fauna o vida salvaje del Kalahari".
De Beers había comenzado sus últimas operaciones en la zona centro de la Reserva de Caza del Kalahari sólo el mes pasado y su más reciente anuncio dice que no tiene la intención de llevar a cabo cualquier otra actividad allí, y no lo hará hasta y salvo que se acuerde un plan de gestión sostenible a largo plazo. "Ésta es una gran victoria para los bosquimanos - pero la extracción de diamantes amenaza aún su supervivencia. De Beers mantiene un número de licencias de prospección en la reserva", señala el comunicado de 'Survival International'.
Cuatro años después de que los bosquimanos fuesen expulsados injustamente de sus tierras, y tras un juicio largo y duro, la justicia ha hecho honor a su nombre y ha dado la razón a esta tribu africana.
"Cientos de bosquimanos todavía se consumen en los campos de reasentamiento, incapaces de regresar a su hogar porque el Gobierno no les permite cazar o utilizar su pozo de agua". La empresa responsable de su desdicha, De Beers, "ha regresado [impunemente] a la Reserva de Caza del Kalahari Central en Botsuana. Su nuevo programa de exploración de diamantes tendrá efectos devastadores sobre los bosquimanos y sobre la ecología de la reserva".
Se llama hudia, contiene un principio que atenúa el hambre –mucho más que la yerba mate- y permite sobrevivir en el desierto. La usan desde siempre los bosquimanos, pero ha sido objeto de explotación comercial por Pfizer y Unilever. Una etnia cercana a los bosquimanos, los jomani, disputa la propiedad intelectual de la planta.
La Organización Survival International ha escrito a varios famosos que llevan diamantes de la firma Graff, como Victoria Beckham, para pedirles que dejen de ponerse estas joyas. Esta empresa participa, a través de sus acciones en Gem Diamonds, en los planes de construcción de una controvertida mina de diamantes en la tierra de los bosquimanos del Kalahari, en Botsuana.La Graff proyecta abrir una mina de diamantes en sus tierras, dejandolos sin agua y en peligro de vida por causa del cierre de un pozo po, por parte del Gobierno de Botsuana.
Existen aún unos 65.000 bosquimanos o san (bosquimano es un término holandés). Los san son un claro ejemplo de cómo la cultura actual arrasa formas de vida ancestrales sin permitir la libertad de elección a estos pueblos, están siendo muy presionados para que abandonen sus tierras.
En un nuevo libro publicado este mes, un alto funcionario,un “empleado gubernamental muy bien situado” en el momento de la expulsión de los bosquimanos de la Reserva de Caza del Kalahari Central en 2002, del gobierno de Botsuana ha admitido que los bosquimanos del Kalahari fueron expulsados de su tierra para facilitar la minería de diamantes.
La Fundación CEAR-Habitáfrica, que trabaja en el desarrollo de las poblaciones bosquimanas de Namibia desde 2006, denuncia que todo es una farsa que, además, ha perjudicado su esfuerzo por desarrollar a estas poblaciones tan maltratadas por la explotación occidental de los diamantes africanos. "Viven en chabolas de metal, no en chozas", denuncia una cooperante.
La organización 'Survival', dedicada a la defensa de los pueblos indígenas, anunció hoy la celebración, este miércoles en Londres, de una protesta en solidaridad con las mujeres bosquimanas víctimas de la industria del diamante.
El médico y ex concejal de Cambrils Alphonse Arcelín, que denunció la exhibición en el Museo de Banyoles (Girona) del llamado "negro de Banyoles", ha muerto hoy en Cuba a la edad de 73 años, ha informado el ayuntamiento de Cambrils. Arcelín denunció al Museo por exhibir un guerrero bosquimano disecado, conocido como el "negro de Banyoles", y consiguió finalmente su repatriación a Botsuana, de donde procedía.
La Agencia Española de Cooperación Internacial para el Desarrollo (AECID) considera que la grabación del programa de Cuatro 'Perdidos en la Tribu' ha tenido "consecuencias negativas" para las comunidades indígenas que aparecen, en concreto los bosquimanos, los himba (en Namibia), y los mentawai (en Sumatra). Según ha denunciado la Fundación, miembros de esa comunidad fueron llevados a 700 kilómetros de sus casas para participar en el programa 'Perdidos en la Tribu', entre ellos adultos y niños a los que pagaron entre 175 y 67 euros.
Aseguran que los bosquimanos ni usan taparrabos ni viven como aparece en el programa. Solo lo hacen por dinero