El botellón ofrece otro ejemplo. ¿Por qué decimos botellón cuando debiéramos decir borrachera? ¿Por qué evitamos púdicamente llamar borrachos a los jóvenes que cumplen todos los requisitos para ser considerados tales? Siempre los hubo (borrachos), y nunca se tuvieron con ellos las contemplaciones terminológicas que ahora todo el mundo tiene. Pudiera ser un problema de clasismo. El borracho clásico, por así decirlo, era un marginal que llegaba a la dependencia alcohólica a través de un camino lleno de reveses e infortunios......
El reciente canal en el YouTube de la familia real británica no permite incluir sus videos en blogs y webs, pero la red ya ha suplido esta barrera. A caso esperaban no rebajarse a que sus videos fueran como los de los demás?
En España, el 30-35% de la población de mayor renta, tiene un enorme poder económico, político y mediático. Tal poder se expresa de muchas maneras, pero una de ellas es que su aportación al erario público es más baja que en la mayoría de países de la UE-15. Según las cifras facilitadas por los técnicos del Ministerio de Hacienda, un empresario en España declara menos ingresos que un trabajador, hecho, por cierto, que no ocurre en ningún otro país de la UE.
Ya no es politicamente correcto ser clasista ni racista en una sociedad que es más igualitaria y donde amplios sectores ya han entrado al "Perú oficial". Pero hay cosas que no cambian y son asolapadas. Hay cosas que se dicen sin necesario decirlas: Ahí donde la ves, ha estudiado para enfermera". Si se hace necesaria una explicación, ese "ahí donde la ves" significa que la dueña del carrito o la graduada en enfermería son un par de cholas que nacieron más bien para empleadas del hogar y no salir nunca del cuarto de servicicio.
Cataluña está a punto de aprobar su Ley de Educación. Es una ley catalana, una ley de país, como les gusta decir a nuestros políticos, de CiU a ICV-EUiA. Y como es una ley de país, lo han de aprobar los partidos políticos del país, que son todos excepto el PP y Ciutadans (algún chivo expiatorio tenía que haber). Y esta ley consolida la realidad educativa de nuestro país, que es una enseñanza clasista.
El ayuntamiento de Calahorra aplica la ordenanza de limpieza con criterios clasistas y aplicando un trato desigual a los infractores. En fechas recientes hemos recibido la queja de varios conciudadanos al ser multados por buscar trabajo. Hace un tiempo la ciudad apareció cubierta de pintadas de la Falange Navarra en las que aparecía claramente un número de teléfono y de pegatinas donde figuraba la pagina web de la falange. Relacionada: meneame.net/story/vecino-sin-recursos-sin-empleo-multado-92-euros-pegas
Al hilo de las denuncias por la presunta huelga de celo de la policía a la hora de pedir la documentación a inmigrantes, El Intermedio del Gran Wyoming dio una vuelta de tuerca más que interesante. Con la tesis de partida de que los españoles no somos racistas sino clasistas, envió a un equipo a preguntar en la zona pija de Madrid a personas con aspecto de extranjeros trajeados o resguardadas por abrigos de piel, si en algún momento se habían sentido acosadas por las fuerzas de seguridad.
Cartel racista/clasista en una joyería de la zona alta de Barcelona. Sin comentarios.
Existen estudios que afirman, apoyándose en la regla del 1%, que la Web 2.0 es menos democrática de lo que se considera, puesto que la creación y moderación de contenidos se fundamenta en las aportaciones de una parte muy pequeña de su comunidad, que se establecerían dentro de una jerarquía orgánica dentro de la Wikipedia o incluso de forma caótica como en Digg. Trasladado al extremo, Knol ya no representaría fundamentalmente el contenido, sino más bien en el continente. ¿Estaremos vislumbrando el fin de la Web 2.0?
(C&P) Versión correcta: De la mayor, Sawatari Izumi (pelo oscuro y corto) algunos podrían decir que es una mujer que trata de tomar las riendas de la situación, pero los continuos fracasos debido a la superioridad económica del varón y la deuda acumulada la hacen frustrarse. Su jefe está empeñado en que le llamen Goshujin-sama (amo), y, aunque les inscribe en el mismo colegio clasista de ricos que él, allí les trata como si fuesen criadas haciendo que les recojan la goma del suelo o pasándoles sus tareas cuando le tocan a él...
Si algo llama la atención a las personas del Norte al viajar a Andalucía es la persistencia aún en pleno siglo XXI de barreras entre clases sociales y del desprecio de los "señoritos andaluces" por el resto de la población. La siguiente reflexión nos ayudará a entender porque Andalucía permanece tan atrasada aún hoy en este aspecto, hace siglos superado en las comunidades norteñas y hoy visto en éstas con estupor como algo de tiempos pretéritos.
Una reflexión sobre una noticia de 'El País' que, espero, no quede eclipsada por nuestro gran derecho a voto y nuestra "libertad".
Este cartel en la urbanización el buzo hadesatado la polémica, dejando a las niñeras al sol, sin bañador y sin poder estar en una mesa sentada salvo que consuman.
La entrevista que EL MUNDO publicó este viernes a Enrique de Castro, cura de la parroquia San Carlos Borromeo, y que firma Edurne Urreta, incluye una pregunta cargada de este tópico, ya cansino para los 'valleKanos': "¿Pero sigue siendo un barrio pobre?". Y yo le pregunto a la periodista, ¿cuántas veces ha estado usted en Vallecas? Da la sensación de que nunca y que su pregunta es propia de un clasismo retrogrado que se debería evitar, sobre todo en los medios de comunicación.
Revista el plumaje que revista, todo pijo comparte una serie de valores que le identifican como especie única: clasismo, ideología muy conservadora, materialismo, tradicionalismo, filo-aristocracia, exclusivismo, ostentación, soberbia, incultura barnizada con una esmerada educación. Acerca de la crisis: "El pobre de siempre, que ha estado pidiendo y tal, está acostumbrado. Lo peor es la pobreza de las personas que han tenido un trabajo, que viven bien, y de repente se encuentran que les embargan la casa, que no tienen paro...Hay unos dramas..."
Miquel Roca Junyent: Un conjunto de jóvenes celebran la llegada del nuevo año bebiendo en la calle, mientras un empleado de la limpieza municipal barre la zona de los cristales de las botellas rotas por los entusiastas bebedores. No es más que una manifestación más de un puro clasismo señoritil y caciquil, que se divierte sin reparar ni inquietarse de que "el servicio" ya limpiará y repondrá lo que ellos destrozan. Los poderosos han descansado sus juergas en la explotación de los que de ellos dependían para sobrevivir.
Esa es la conclusión de un estudio publicado en el diario francés Liberation. A traves del analisis de redes sociales como Facebook, Dailymotion o MySpace, los investigadores esperaban comprobar si internet ofrecía de verdad oportunidades democratizantes, en el sentido de superar las fronteras sociales y poner en contacto a personas de clases muy diferentes.
"Sómos tú y yo", "Patito feo", "A todo corazón", "High School Music". ¿Las reconoces? Son series que están influyendo en los niños, niñas y adolescentes de todo el mundo con mucha más peligrosidad que Globovisión o RCTV, llenándolos de clasismo, frivolidad y superficialidad. ¡Y no serás "cool" si no te compras sendo celular! Además: los programas sabatinos (como Sábado Sensacional, Sábado Gigante y sus clones) y la forma como los medios tratan la crisis económica mundial.
Fue fundado en 1440 por Enrique VI. Por sus aulas, situadas al lado del castillo de Windsor, han pasado príncipes -como William y Harry, los nietos de la reina Isabel-, héroes de guerra, premios Nobel, santos y 18 primeros ministros británicos. Entre la fascinación que provoca su excelencia académica y el rechazo al clasismo que le critican fomentar, Eton ha sido escuela de los herederos -sólo varones- de la clase dirigente inglesa por más de cinco siglos. Todos visten de frac.
Estos años, que han visto nacer la web 2.0, también han asistido al crecimiento en muchos países de su némesis: corrientes de opinión extremas, surgidas de no se sabía dónde, financiadas no se sabía cómo, que gustan bastante del clasismo, la manipulción, la religión y lo anglosajón, y se burlan del ‘welfare state’, el racionalismo y todo lo que huela a igualdad. Su obstinación no es lo único que les ayuda a sobrevivir a sus derrotas: aquí se explican sus mecanismos más confidenciales.