Los proyectos para instalar parques eólicos en algunos términos municipales de la Terra Alta como La Fatarella, Corbera d’Ebre y Villalba dels Arcs, en la provincia de Tarragona en España, han chocado de bruces con la historia. Los restos humanos y materiales de la batalla más cruenta de la guerra civil, que hace 70 años dejó sembrados de cadáveres los campos de cultivo y los pinares de la zona, es uno de los principales argumentos de las plataformas conservacionistas para oponerse al despliegue de los grandes aerogeneradores previstos.
Síntesis de traducción al castellano: La erosión ha descubierto los restos de los soldados republicanos muertos en la Batalla del Ebro en Corbera d'Ebre (Tarragona). 16 cráneos, 60 huesos largos, costillas, vértebras y falanges de los dedos. Restos que corresponden a hombres, como mínimo 16, de 20 a 45 años, que la Directora de la Memòria Democràtica de la Generalitat, Maria Jesús Bono, pretende dignificar. Estos soldados republicanos eran de la 45 División republicana y cayeron en la 5ª contraofensiva de la 13 División fascista (tropas moras).
Los proyectos para instalar parques eólicos en algunos términos municipales de la Terra Alta como La Fatarella, Corbera d´Ebre y Villalba dels Arcs, en la provincia de Tarragona en España, han chocado de bruces con la historia. Se han encontrado con cadáveres humanos de la batalla del Ebro de 1938, una de la más sangrienta que tuvo lugar durante la Guerra Civil. Los esqueletos parecen intactos y muchos se podrían identificar mediante pruebas de ADN. De hecho, algunos conservan piezas dentales enteras.