Existe una leyenda conocida desde hace mucho tiempo sobre un joven llamado Gambrinus, el cual rechazado por el amor de su vida decidió suicidarse, en ese preciso momento oyó una voz que le decía: "el orgullo de una mujer no es motivo de suicidio"
Artículo de humor sobre la evolución de Gambrinus como emblema de la cervecera Cruzcampo. Con imágenes que ilustran cómo este personaje ha ido perdiendo kilos con el paso de los años para intentar paliar la imagen de que la cerveza engorda.
Gambrinus era un joven vidriero que se enamoró de una hermosa mujer, Flandrine la cual le rechazó, el joven dolido de amor decidió quitarse la vida. Entonces se le apareció el diablo para proponerle un pacto, "El diablo otorgaría a Gambrinus un don que le haría ganarse a Frandine y si no le enseñaría como poder olvidar ese pesar". Aquel don demoníaco convirtió a Gambrinus en un magnífico bailarín y músico, pero... aún así el amor no llegó así el Diablo tuvo que enseñarle un arte que conseguiría hacer olvidar, fabricar un brebaje con cebada...
Las cervecerías Gambrinus presenta la Semana del Cerdo Ibérico, ofreciendo 3 exquisitas tapas de cerdo ibérico por el precio de 1,95 € incluyendo una caña cruzcampo.
(C&P): La Fundación Cruzcampo acogió ayer la presentación del nuevo diseño de esta emblemática cerveza.[...] El nuevo Gambrinus aparece con una imagen renovada, rejuvenecida, más moderno, con una sonrisa más franca y más cautivadora, en resumen, se acentúa bastante. En cuanto a su figura, ahora es algo más delgado y moreno. Además, alza más la jarra de cerveza que tiene en su mano, como incitando con alegría a brindar con una Cruzcampo, en todo ello aumenta la utilización del color rojo.
Si hay algo por lo que no se prodiga este país es por la calidad de sus cervezas. Sólo hay que dar una vuelta por países como Bélgica o Alemania para darse cuenta de las ventajas que aportan una buena cerveza creada con métodos artesanos. Por suerte unos irreductibles galos de Seva (localidad de la que es natural Àlex Crivillé) están confeccionando una serie de cervezas naturales de manera tradicional que nada tienen que envidiar a cualquier cerveza belga o Stout irlandésa y que llevan a sus cervezas a la categoría de un buen vino.
No es la de Emilio Aragón con Letizia Ortiz, ni la de Gambrinus con el caballo de la Káliber, sino esta hermosa pareja que ha contraído matrimonio, cuya felicidad es patente en sus caras.