Una banda de ladrones necesitó menos de cuatro minutos para asaltar la cafetería de una estación de servicio en Guntín (Lugo). Fue el tiempo que transcurrió desde que saltó la alarma del establecimiento hasta que llegó al lugar el encargado, que vive a pocos metros de la gasolinera. El robo fue perpetrado cuando pasaban pocos minutos de las dos de la madrugada. El encargado del local acababa de acostarse cuando escuchó la alarma. Inmediatamente, saltó de la cama, se vistió y corrió hasta la gasolinera, pero cuando llegó ya no había nadie.
En el país de los mil ríos, con sus respectivos pantanos (sin contar los montes con sus respectivos eólicos y las minas con sus respectivas centrales térmicas) aún hay gente que vive sin electricidad en pleno siglo XXI, que tienen que recurrir a generadores y velas viviendo al lado de un pantano destinado a producir electricidad. En otras zonas la potencia que llega es tan baja que tienen que desconectar todos los electrodomésticos para poder ordeñar las vacas, y la distribuidora no les paga los arreglos de los electrodomésticos que se averían.
Unos 50.000 litros de leche que se encontraban en camiones cisterna aparcados en Frades (A Coruña), Guntín (Lugo) y Silleda (Pontevedra) han sido vaciados por los ganaderos en protesta por la reducción de los precios de la leche por parte de las envasadoras.