El LZ 129 Hindenburg destruido a causa de un incendio cuando aterrizaba en fue un dirigible alemánNueva Jersey el 6 de mayo de 1937, causando la muerte a un total de 35 personas (alrededor de un tercio de los pasajeros). El accidente fue ampliamente cubierto por los medios de la época y supuso el fin de los dirigibles como medio de transporte.
"A principios de los años 30 los zepelines eran el transporte del futuro. Sobre la torre del Empire State Building se instaló un inmenso pináculo que debía servir de embarcadero para los zepelines que sobrevolaban la isla de Manhattan, asomando sus panzas entre los rascacielos. En 1937, pocas horas antes de la tragedia que acabaría con la era de los dirigibles, el monstruoso Hinderburg sobrevolaba Nueva York en dirección a Nueva Jersey. Gracias a las cámaras que registraron su vuelo, podemos hacernos una idea de aquel paseso..."