España ha sufrido, desde 1492, la maldición del dinero fácil que ¿cómo no? ha traído la miseria, sin ser ésto paradójico. El dinero, que no la riqueza, llegaba a España sin que los españoles lo trabajasen: Era un regalo que llevó a estos españoles a la vagancia como forma de vida, a la fiesta y la especulación, al gasto sin inversión y la deuda impagable.