El bombero J. G. M. fue imprudente aquella tarde. El camión que conducía camino de un incendio se saltó un semáforo en rojo a 70 kilómetros por hora. Se llevó por delante a dos coches que circulaban correctamente. Hubo tres heridos y una mujer de 83 años murió. El Juzgado de Instrucción número 14 de Madrid lo considera culpable de una falta de imprudencia leve con resultado de lesiones y muerte. La condena: pagar una multa de 120 euros y retirada del carné durante tres meses.
A la hora de morir,es preciso elegir donde caerse muerto...
Ocho mujeres también han muerto a causa de las llamas. El incendio se produjo en un local con material textil. Se propagó rápidamente y tardaron en sofocarlo alrededor de cinco horas.
Solo han pasado 48 horas y ya pretenden rentabilizar la merte de Heath Ledger con la excusa de un homenaje.
menéame