Las personas con importantes diferencias en los genes del sistema inmune responsables de combatir las infecciones experimentan una mayor atracción. Maria da Graça Bicalho, directora del laboratorio de histocompatibilidad e inmunogenética de la Universidad de Paraná (Brasil) aseguró que sus investigaciones han demostrado que las diferencias entre los complejos de histocompatibilidad (MHC) de las parejas son superiores a lo que cabría esperar si estas diferencias se debieran sólo al azar. Inconscientemente buscamos un sistema inmune distinto.
Scientific Match es una curiosa empresa de contactos fundada por el ingeniero Eric Holzle que se dedica a buscar parejas afines entre sus clientes usando sus perfiles genéticos.
[c&p] El tipo de comida que se consuma puede además influir en el olor corporal. Se puede detectar a través del olor si alguien ha consumido, por ejemplo, mucho ajo. De este modo podríamos pensar que los cambios en la dieta pueden potencialmente dificultar o incluso impedir la identificación del olor de un individuo. [...] Un grupo de investigadores presenta pruebas químicas y de comportamiento que revelan que la huella olorosa de cada individuo permanece reconocible incluso cuando éste se somete a grandes cambios en su dieta.
Efectos del olor corporal sobre la elección de pareja y su relación con el sistema inmunitario. Casi 5 minutos de vídeo con una buena explicación bastante sencilla. Creo que ya menearon algo sobre el tema pero no encontré este vídeo.
"La ciencia de la atracción: Todos hemos oído que ellas sienten atracción por el aroma masculino. ¿Será verdad? El sudor que desprenden 6 chicos corriendo en una cinta se impregnará en tela para darlo a oler a unas voluntarias. Aunque parezca mentira, el vídeo demuestra que el MHC o Complejo de Histocompatibilidad, único en cada persona y presente en el olor corporal, desempeña un papel clave en la atracción sexual. El MHC dará información a ellas sobre qué enfermedades podemos resistir mejor genéticamente, y transmitirlo a su descendencia."
[c&p] Precursores del mile high club (MHC) “organización” a la que pertenecen aquellos/as que han practicado sexo en un avión al menos a una milla de altitud (5280 pies, 1609 metros). El primer miembro inscrito al club, aunque en realidad volaba a la mitad de la altitud “oficial”, fue el piloto e ingeniero Lawrence Sperry, junto a su partenaire la señora Waldo Polk, en Noviembre de 1916. La pareja trataba de verificar un rudimentario piloto automático inventado por Sperry cuando acabó en las aguas de South Bay, en Nueva York.