Esta mañana salió a la venta en España (y la semana que viene en Argentina) una novela que no recuerdo haber escrito nunca. Claro que la escribí yo, palabra por palabra, pero el asunto es que no me di cuenta, hasta hace unos meses, de que aquel montón de historias podían ser una sola. Lo que sí hice, cuando lo supe, fue darles continuidad y ritmo. En eso estuve estos meses de ausencia en Orsai: editando y corrigiendo recuerdos propios. Lo que quedó es, hasta ahora, lo más lindo que escribí en la vida. Y fue sin querer.
Son las cuatro y mi hija acaba de tener una pesadilla. Se despertó llorando y me contó el sueño mientras hacía puchero. Yo escuché la historia, le acaricié la cabeza y la tranquilicé. Mientras me describía al protagonista de su pesadilla intenté que no notara mi angustia. Ella no tiene edad todavía para entender mi sobresalto. Ahora que ha vuelto a quedarse dormida, ahora que el desvelado soy yo, voy a intentar contar la historia completa. Hace mucho que no escribo, quién sabe cómo saldrá.
[c&p] Por Hernán Casciaria. Años atrás mi tataranieto Woung comenzó a enviarme informes sobre el devenir del siglo XXI. Los lectores consecuentes de Orsai quizá recuerden ese primer texto, en donde mi pariente explica cómo sería la vida hasta el año 2026, cuando un chileno logra ganarle una partida de ajedrez a una computadora construida por un chimpancé. Y luego el segundo texto que va hasta 2046, fecha en que el ser humano descubre que el apéndice es un segundo pene. Hoy he recibido la tercera carta… El futuro es escalofriante.
Cuando nació la Nina no tuve ganas de escribir sobre otra cosa que no fuera el descubrimiento de la paternidad. Yo mismo notaba, en los ojos de todos, el cansancio de mi discurso baboso. En Orsai intenté controlarme, y prometí que sólo escribiría sobre el tema los días veinte de cada mes, y así lo hice durante el primer año. Después conseguí calmar el borbotón, al menos de puertas para afuera. La semana pasada Nina cumplió cuatro años, y hoy casi somos día veinte... Es un buen momento para volver sobre el asunto.
Hace exactamente un año, mi tataranieto Woung me ofreció la primera parte de un documento estremecedor sobre lo que nos depararán las primeras dos décadas del siglo XXI. Ese informe, que reproduje en Orsai, abarcaba veinte años y concluía en 2026, cuando Argentina se corona campeón en el Mundial que se disputa en Yugoslavia Hermanos. ¿Pero qué ocurre luego? Woung acaba de enviarme el segundo de los tres documentos. Allí nos explica, con dramático detalle, cómo será la vida entre 2027 y 2046.
¿Hasta dónde eres capaz de llegar con una broma? Tensión entre engañador y engañado. ¿Una puja de inteligencia? Un texto para pensar, de la mano del creador de Orsai.
C&P, de Orsai: "No hay tonto más perseverante que el tonto digital. No hay tonto más tonto que esta nueva versión mejorada de pavo siglo veintiuno. Es mucho más pesado que el analógico, y mil veces más agresivo y molesto" ... "En Internet (...) hay miles, millones de tontos. La mayoría de ellos, por suerte, han formado comunidades cerradas donde se sienten a gusto hablando de sus cosas y enviándose adjuntos a la tercera. Suelen autonominarse freaks, geeks, bloggers y muchas otras cosas acabadas en la letra K o con doble consonante en el medio)"
Genial despiece con la predicción del futuro. Algunos sucesos son realmente originales, al mas estilo Orsai. Según el, habrá una Gran Guerra en 2022, ¿la causa?. El final tambien es muy rebuscado: "Un chileno logra ganarle una partida de ajedrez a una computadora construida por un chimpancé. (Es el principio de la Gran Guerra del ‘37, pero todavía nadie lo sabe.)". Recomendable para reirse un rato.
Interesante texto de un encuentro con un amigo que reflexiona sobre como han cambiado, o están cambiando las redes sociales las relaciones entre personas: ... Imaginate que todas las mujeres que están pasando ahora por la calle tuvieran un cartel en el culo que dijera ‘estoy en una relación complicada’, o ‘soy soltera’, o ‘solamente busco amistad’, o incluso ‘me interesan los hombres y también las mujeres'...
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica, en cualquiera que se le ocurra. Muy bien. Ahora ponga un teléfono móvil en el bolsillo del protagonista. No un viejo aparato negro empotrado en una pared, sino un teléfono como los que existen hoy: con cobertura, con conexión a correo electrónico y chat, con saldo para enviar mensajes de texto y con la posibilidad de realizar llamadas internacionales cuatribanda. ¿Qué pasa con la historia elegida?...
"La publicidad muestra a un canario en una cocina. El pájaro va hasta la hornalla y es tragado por una campana extractora de la marca Balay, eficaz y silenciosa. Para que no haya problemas con las asociaciones que defienden los derechos del animal, unas letras pequeñitas advierten: ficción publicitaria, no sea cosa que alguien crea que han matado al pájaro en serio. Acaba la tanda y comienza el programa de Arguiñano. El cocinero mete un animal vivo en una olla. Lo vemos morir lentamente, sin letras pequeñas, sin culpa". Por Hernán Casciari.
Dos veces a la semana suena el teléfono en casa, o el timbre, y del otro lado aparece un encuestador. Cada vez hay más y se presentan mejor preparados. Con el tiempo, han aprendido a ser inmunes al NO. Saben minimizar las excusas y están por todas partes, mendigando quince minutos de nuestras vidas. Si un día...
Los ultimo de Casciari, respondiendoles a esos que se ponen muy sensibles por como los llaman. A los de Galicia les diria que nunca vengan por Peru ya que aca hay muchos "chistes de Gallego"
Casciari nos explica con precisión por qué a algunos ricos les molesta tanto que se vendan carteras falsificadas a 15 euros y no a los 800 euros que vale el original. Y por qué algunos ricos prefieren que les estafe Dolce & Gabbanna y no el marroquí de la acera. Había sido eso...
Genial entrevista realizada a un plagiador. Hernán Casciari pone en evidencia (con audio) a Pedro J. Soriano policía de Alicante que publicó uno de sus textos cambiando la autoría. "—Hombre, tampoco es eso, ¿no? No es robar... Internet creo que es un medio común, general, y si no viene identificado pues no se llamaría robo."
Hernán Casciari nos escribe esta vez sobre los periodistas, las preguntas repetitivas y la tentación de copiar y pegar respuestas estandares. Para los que luego, al ver una entrevista aburrida, piensen que el entrevistado es el culpable. Genial como siempre...
"...La mueca, técnicamente hablando, era un involuntario homenaje a cuatro celebridades. Un segundo antes del flash, yo inflaba las mejillas como el actor mexicano Carlos Villagrán, ponía la trompa como el cómico argentino José Marrone, y los ojos bizcos como Susana Giménez. A la vez, ladeaba un poco el cogote para la derecha, como el científico americano Stefan Hawking. El resultado era de un brutal patetismo..."
"Extrañamente nos resulta imposible actuar con normalidad cuando sabemos que nos están grabando". Hernán Casciari, con su habitual ironía, afirma que colecciona imbéciles. Son aquellos que dejan extraños mensajes en su contestador. Y los tiene catalogados CON SONIDO para poder ejemplificarlo: El Chasqueador Anónimo, El Dictador Prudente, El Conversador Imaginario.. De todo ello podemos escuchar la prueba del delito. Risas aseguradas :-)
"No puedo ser objetivo porque amo sus blogs, pero tampoco soy periodista, entonces ¿qué importa? Es el único escritor que devoro frente a un monitor. (...) De Orsai imprimí muchos textos mientras mi mujer estuvo de reposo por el embarazo, los leíamos de madrugada, sentados en la cama, boqueando de calor y de risa. Para nosotros no es sólo un tipo que del otro lado del océano escribe blogs y fuma porros; es un tipo al que le debemos alegrías." Asi empieza José Playo una linda entrevista a Hernán Casciari.
El escritor argentino comienza hoy 'Espoiler', una bitácora sobre series de televisión, pensada "para las miles de personas que eligen ver televisión de calidad, en lugar de quejarse de la telebasura".