Sin embargo, desde dentro de la caja manchega las cosas se ven de otra forma. Para empezar, el jamón -de Don Saturnino (Guijuelo) para más señas, aunque no de bellota- no ha convencido a los empleados, que además se quejan de que la cesta es bastante más pobre que la de otros años, con productos exclusivamente de la tierra: turrón de la Imperial Toledana, cava denominación de origen La Mancha, whisky de marca irreconocible, alajú (torta de miel típica de Cuenca) y algunos pequeños embutidos más.
«Itzuliko gara!». De esta forma, con la esperanza de volver a casa libres de todo cargo, se despidieron ayer los cinco imputados por el caso Egunkaria, cuyo juicio comienza hoy en la Audiencia Nacional. Casi siete años después de que el juez Del Olmo ordenara el cierre del periódico en euskera bajo la acusación de que la empresa estaba subordinada a ETA, los directivos del diario se enfrentan al juicio y a penas de entre 12 y 14 años de prisión, según reclama la acusación popular, única presente en el caso tras la retirada de la Fiscalía.
Paul Weller le puso una bomba metafórica al Soho londinense, Dee Dee Ramone cogió una cuchilla y la lió en una famosa esquina de prostitutos neoyorquina, Clapton purgó sus penas yonquis en Miami mientras Antonio Vega ponía en el mapa una esquina de Malasaña. Son lugares reales, mencionados en una letra pero con foto y seña. Algunos han cambiado, otros no tanto...
La Sección Primera de la Sala de lo Penal ha condenado a penas de entre ocho años y medio y catorce años y medio a los once ciudadanos paquistaníes e indios acusados de querer volar el Metro de Barcelona por un delito de integración en organización terrorista y a dos de ellos por tenencia de explosivos.
Prisión para los 11 islamistas que querían volar el metro barcelonés Son absueltos de conspiración para atentar porque apenas tenían explosivos. Las penas de 8 a 14 años son integrar una organización terrorista.
La Sección Primera de la Sala de lo Penal ha condenado a penas de entre ocho años y medio y catorce años y medio a los once ciudadanos paquistaníes e indios acusados de querer volar el Metro de Barcelona por un delito de integración en organización terrorista y a dos de ellos por tenencia de explosivos.
Un grupo islamista en Somalia ejecutó mediante la lapidación a un hombre de 33 años por cometer adulterio con su novia embarazada, quien también recibirá el mismo castigo, una vez que dé a luz a su bebé.La lapidación tuvo lugar en el puerto de Merka, en el sur de Somalia, donde el grupo fundamentalista Al-Shabab mantiene el control, y fue duramente criticada por islamistas moderados que aseguran que este tipo de penas dañan la imagen del Islam.
El fiscal pedirá archivar el caso en el juicio al periódico vasco, en euskera, Egunkaria clausurado hace casi 10 años por orden del juez Del Olmo. La Audiencia Nacional inicia el 15 de diciembre el juicio contra 3 directivos, el director del periódico y el redactor jefe. Los cinco están procesados por formar parte del “aparato civil” de la ETA y se enfrentan a condenas de entre 12 y 14 años de prisión. Las penas no las pide ningún fiscal sino la acusación particular de la Asociación de Víctimas del Terrorismo y una asociación ultraderechista.
James Nsaba Buturo, Ministro de Ética e Integridad de Uganda, declaró que una versión revisada de la propuesta de ley, originalmente introducida por el legislador David Bahati, no incluirá la pena de muerte ni la cadena perpetua como castigos para la homosexualidad. Afirmó que estos cambios tienen la finalidad de atraer el apoyo de líderes religiosos que se oponen a esta clase de penas, pero que la homosexualidad seguirá siendo ilegal por ser "repugnante para la cultura ugandesa".
Estar en compañía de gitanos durante un mes, o dañar el puente de Westminster, eran algunos de los 225 delitos (muchos de ellos ciertamente increíbles) que eran castigados con la ejecución en la Inglaterra de 1815. Todavía no existía la policía (la policía Metropolitana de Londres fue creada en 1829) y se pensaba que el castigo con penas de muerte era la única forma de evitar y disuadir a los ciudadanos para que no cometiesen más delitos...
La Fiscalía pidió este miércoles penas de entre seis meses y un año de cárcel para cuatro dirigentes de Google por un vídeo que fue cargado en 2006 y en el que se veía cómo un grupo de estudiantes vejaba a un menor discapacitado en un instituto de Turín, en el norte de Italia.
Grabar en un cine con su videocámara tres minutos de la película Luna Nueva (la secuela del Crepúsculo) puede suponer para Samantha Tumpach, una joven de 22 años de Illinois, a una pena de tres años de prisión.La grabación iba destinada, como regalo de cumpleaños, a la hermana de la detenida. Tumpach, cogida in fraganti mientras grababa en las imágenes del film en un cine de Rosemont, fue detenida por la Policía y pasó dos días en la cárcel. La joven se enfrenta a una pena de hasta tres años de prisión por estos hechos.
La fiscalía de Milán solicito penas de prisión para: A David Carl Drumon, el ex presidente del Consejo de Administración de Google Italia y actual vicepresidente señor. Para el se solicito un año de cárcel. George de los Reyes, ex miembro del consejo de Administración de Google Italia que actualmente esta retirado. Meter Fleitcher, el responsable para las estrategias de privacidad en Europa de Google. Arvind Deskan, este es el responsable del proyecto Google Video para Europa. La fiscalía pedio para los últimos tres penas de prisión de
La iniciativa ha sido ideada por el senador Valdir Raupp y aprobada por la Comisión Educativa de Brasil, y tiene como objetivo "impedir la fabricación, distribución, importación y comercio de juegos que afecten a las costumbres, tradiciones de la gente, sus cultos, creencias, religiones y símbolos". Los que incumplan esta ley podrían enfrentarse a penas de 1 a 3 años de cárcel. Anteriormente, en Brasil se había prohibido el lanzamiento de juegos como Carmageddon o GTA.
Por lo que he podido leer por ahí, en general las concentraciones no han pasado de las 70-80 personas, si es que han llegado a esa cota. Sin embargo en Madrid y en Santiago parece que hubo una participación bastante generosa. No olvidemos que ésto a penas se ha llevado a cabo de un día para otro, un viernes, y antes de un puente. Y conociendo todos como conocemos los fenómenos sociales en Internet, y su repercusión en la calle, da que pensar.
Elizabeth Mataka ha añadido su preocupación a las críticas de un proyecto de ley ugandés que criminalizaría la transmisión deliberada del virus VIH, según informó PlusNews. Las disposiciones dentro del proyecto de ley --como criminalizar la transmisión del sida y castigarla con la pena de muerte-- han sido profundamente criticadas por los activistas pro Derechos Humanos que reivindican que sólo servirá para aumentar el estigma y la discriminación contra los seropositivos.
Estar en compañía de gitanos durante un mes, o dañar el puente de Westminster, eran algunos de los 225 delitos (muchos de ellos ciertamente increíbles) que eran castigados con la ejecución en la Inglaterra de 1815.
El Tribunal Supremo ha absuelto a uno de los cinco condenados por la Audiencia de Barcelona por haber manipulado el impuesto de plusvalía de fincas urbanas, lo que supuso que el ayuntamiento barcelonés dejara de ingresar unos 800.000 euros. La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha rebajado también las penas de prisión a los otros cuatro condenados en este caso al estimar parcialmente los recursos de casación presentados por sus representantes legales.
Cruzada contra el acoso inmobiliario. La ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, ha asegurado que la nueva regulación recogida en el Código Penal, que castiga esta conducta con penas de prisión de seis meses a dos años, combate la especulación, con el fin de "evitar que nunca vuelva a forzar a nadie a salir de su hogar". Corredor ha augurado que "aumentará la protección de las víctimas del acoso". La titular de Vivienda ha afirmado que el Ejecutivo "desincentiva" la especulación y la corrupción urbanística con medidas como la Ley del Suelo
Un grupo de mujeres sudanesas ha sido condenado en la capital de Sudán, Jartúm, a penas de hasta 40 latigazos por llevar pantalones, según informó a la cadena BBC Lubna Ahmed al Husein, reportera sudanesa y una de las mujeres arrestadas.