Fantástico ambient de la pomada fungicida Lamisil desarrollado por Saatchi & Saatchi alemania en las tiendas Intersport. se trataba de una urna donde se mostraba una zapatilla comidita por los hongos, además un pequeño altavoz escondido emitia sonidos de cosas viscosas que hacía mas realista la situación.
Una Cuenca con 230.000 habitantes, casi cinco veces más que ahora, para mí que no la verán ni los hijos de los hijos de nuestros hijos. Sin embargo, en el POM, que es algo así como la Biblia del urbanismo en el municipio para el futuro, se prevé que la población de esta ciudad podría crecer hasta alcanzar esa cifra en apenas una década.
Se aplica el producto, hecho con nanomateriales, en la zona afectada y se pasa posteriormente una luz ultravioleta que activa el fármaco.
Para los que quieran algo distinto en estas vacaciones, excelente, ya lo he hecho. aqui esta el programa.
Hace dos meses el delantero del Milan Marco Borriello dio positivo en un control antidoping. Ahora su novia intenta aclarar los motivos...
Post de un blogger que presenció y socorrió a la mujer rociada con ácido por su marido.
Primero hubo rumores... No los creímos. Luego nos avisaron desde la página oficial... No les creímos. Más tarde llegó el clásico "pre-sale" desde Amazon... Se nos tensó el ojete. Bien, pues el momento ha llegado, y es tan real que asusta. Al fin se han filtrado los "samples" del navideño nuevo disco de Bob Dylan, "Christmas in the heart", y el resultado es demoledor. Sólo diré una cosa: sí, amigos, se atreve con el "poropo-pom-pom". A mí me mola cantidubidubi-dá. Ahora bien, yo estoy enfermo.
El servicio de cirugía cuenta con una nueva pomada a base de diltiazem, que permite la desaparición de dolor. La fisura anal es una úlcera de la mucosa anal asociada a un intenso espasmo del esfínter anal interno, cuyo síntoma es la aparición de un dolor agudo y de carácter cortante, a veces con sangrado. Constituye uno de los problemas proctológicos más frecuentes en occidente.
La 'marca blanca' o del distribuidor no conoce límites. Tras convertirse en la enseña estrella de las grandes cadenas de supermercados e hipermercados comienza a entrar con fuerza en el sector farmacéutico. Hay gasas, tiritas, agua oxigenada, antigripales, expectorantes, cremas antiarrugas, pomadas, repelentes de mosquitos e incluso preservativos. El grupo Cofares, la primera empresa de distribución farmacéutica de España, con una cuota de mercado del 20,29%, está apostando con fuerza por impulsar la enseña propia en sus 10.800 farmacias.
Y es que los precios de las casetas, que antes subían y subían año tras año por encima del coste de la vida –al igual que el precio de la vivienda– se han topado este año con el pinchazo de la burbuja del salero –a ver quién gasta con alegría recién despedido o con un familiar en el paro–. Llevar la barra de una caseta deja de ser ese chollo que te desloma una semana y te permite pagar las pomadas todo un año, y ahora quienes las gestionan se tientan la ropa antes de hablar de negocio.
[c&p] No esperéis un resumen periodístico al estilo de la Wikipedia. Contaré más bien mis experiencias personales al respecto, lo que se oía y pensaba en aquellos años por los que estábamos en la pomada, no la “Historia oficial”, que suelen escribir siempre los ganadores… inveterada tradición desde los antiguos egipcios, que ya cambiaban las inscripciones en piedra para que siempre estuvieran de acuerdo con la “postura oficial” del faraón de turno (fueron ellos quienes en realidad inventaron el “Ministerio de la Verdad”...]
Hay algo que puedes encontrar seguro en la casa de cualquier familia australiana. Un secreto que se ha pasado de generación en generación y ha pasado a formar parte de la vida cotidiana de los ciudadanos. Se trata de la pomada de papaya fermentada del doctor Lucas, que es literalmente mano de santo
Igualó un 2-0 al PSG, pero le faltó un gol más para meterse en la pomada.
Con la cara cubierta de una pomada antibiótica y postrada aún en una cama de hospital, Shamsia, de 17 años, ha asegurado que volverá a la escuela aunque le cueste la vida. Es la joven afgana que resultó herida más grave el pasado miércoles cuando dos atacantes asaltaron a un grupo de 13 estudiantes y les lanzaron ácido a la cara en la ciudad de Kandahar. "Seguiré yendo a clase, seguiré estudiando para construir nuestro país". "Estos ataques, --añadió--no pueden paralizar la educación en Afganistán, sobre todo la de las chicas".
(c&p) ¿Escucharon alguna vez esa palabra? Como estamos siempre en la última pomada, sepan que está muy de moda en los Estados Unidos. Se trata de dos personas (generalmente mujeres) que bajo la apariencia de amistad, se odian en secreto. Si bien el término no es nuevo (la escritora comunista Jessica Mitfotd lo usó en 1917), resurgió cuando en uno de los capítulos de la serie Sex and the City se tocó el tema: en.wikipedia.org/wiki/Frenemy.
Un periodista gallego ha recopilado en el libro "Anécdotas de farmacéuticos. ¿Turno de guardia o en guardia?" centenares de estas situaciones, algunas casi inverosímiles, aunque él asegure que no "son leyendas urbanas", ya que la ingenuidad, la sencillez, pero también una escatología poco pudorosa de algunos de sus clientes, supera la ficción más elaborada. Locutorio, por colutorio; aspirinas fluorescentes, por efervescentes; calmantes contaminados, en lugar de los más sanos vitaminados o "Piterpán" por Primpeperan son algunos ejemplos.
Purificación, que tiene estudios secundarios, trabajaba como osteópata y pasaba por tener también un máster en Medicina Biológica, e incluso un doctorado en la misma disciplina. Manuel, de 61 años, a quien no le constan más que estudios primarios, tenía en calidad de «licenciado en Medicina y Cirugía» un laboratorio de fabricación de equipos de electromedicina. Asimismo se dedicaba desde hace ocho años a la fabricación de productos médicos (pomadas). Relacionada: meneame.net/story/desarticulada-red-vendia-titulos-universitarios-falss
Ni pomadas, ni colirios, ni nada. Copio y pego: "cuando pregunté por una llave vieja y hueca, el dependiente me miró y dijo: ¿para el ojo, verdad?."
María Martí tiene la capacidad de desconectar después del trabajo. Si no, no podría vivir tranquila. Es trabajadora familiar de una subcontrata del Ayuntamiento. "Yo siempre llevo la bata puesta por si acaso; me dicen la enfermera". Ocho personas esperan cada día que toque a su puerta. Al cruzarla, lo único que se encuentra María son problemas. Limpia las casas, recoge la ropa, los ducha, les pasa la pomada, y está pendiente de sus medicinas. También hace en muchas ocasiones de administradora económica. Todo por 6 € la hora.