El pasado 13 de noviembre se cumplió el 7º aniversario de la catástrofe del Prestige. El Prestige era un buque monocasco que acabó hundido a 250 kilómetros de la costa gallega e iba cargado con unas 77.000 toneladas de fuelóleo (residuo pesado producto de la destilación del petróleo crudo de difícil eliminación) de las cuales se volcaron unas 63.000 toneladas.
El efecto del 'Prestige' ya no se detecta ni en Galicia ni en el País Vasco. Pero esto no quiere decir que el estado de salud de los ecosistemas sea óptimo porque hay fuentes de contaminación que afectan. Una cosa es que desaparezca la contaminación química y otra que sus efectos biológicos se prolonguen más en el tiempo, que es lo que ocurrió con el 'Prestige'. Los hidrocarburos en 2004 bajaron de manera drástica, pero aún había efectos biológicos que se podían medir. En 2006, en Galicia dimos la población por recuperada y en el País Vasco...
El Ministerio de Fomento, a través de la Dirección General de la Marina Mercante, hizo públicos ayer en Internet los informes de la Comisión Permanente de Investigación de Siniestros Marítimos, entre ellos el que sobre el Prestige se elaboró en el 2003. Relacionada: www.farodevigo.es/galicia/2009/11/24/galicia-prestige-soporto-tanques/l
Fernández de Mesa, conocido en el PP como “Cuco”, era el delegado del Gobierno en Galicia. Le tocó desde ese cargo gestionar la catástrofe el Prestige.De esos días se le recuerdan estas frases “Hay una cifra clara, y es que la cantidad que se ha vertido no se sabe” “El destino del fuel...es convertirse en adoquín” "Las mareas alejarán el petróleo de nuestras costas" Ha sido designado por el PP para encabezar la ofensiva contra el Gobierno por la forma en que ha gestionado la crisis del Alakrana. Quizás le ha elegido como experto en catástrofes.
C&P: Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) concluye que las políticas públicas de prevención y lucha contra la contaminación marina por vertidos apenas han cambiado después del accidente del Prestige de hace siete años.
Artículo de Fernando Ónega en La Vanguardia, en que al cumplirse siete años del desastre del Prestige, y ante las noticias del Alakrana, no puede evitar preguntarse: ¿estaremos ante una venganza del destino? ¿Tendrá cada gobierno su barco del desastre?
No se han atribuido responsabilidades a los implicados "por falta de interés político", según los afectados. El accidente del petrolero Prestige cumplirá este viernes, día 13 de noviembre, su séptimo aniversario sin que por el momento se haya podido iniciar el juicio.
La Audiencia Provincial de A Coruña ha ordenado que se impute de nuevo al ex director general de la Marina Mercante José Luis López-Sors, al que considera responsable de la decisión tomada por el Ministerio de Fomento en 2002 de alejar el Prestige de la costa gallega cuando empezaba a perder fuel.
Los abogados del capitán del 'Prestige' han asegurado hoy miércoles que el griego Apostolos Ioannis Mangouras sufrió en España "una especie de secuestro" al pasar 83 días en prisión e imponerle una fianza de 3 millones de euros. Esa fianza, fijada "para impedir que saliera de España y cubrir los posibles gastos del vertido de fuel", fue "ilegal, injustificada y arbitraria, señaló en la vista ante la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos,
La juez de Nueva York que instruye la demanda española contra la American Bureau of Shipping (ABS), la empresa que certificó en 2001 y 2002 que el petrolero era apto para navegar y a la que España reclama 1.000 millones de dólares por su responsabilidad en el siniestro, estudia una petición de la clasificadora para que se aplique la legislación de Bahamas. Bahamas cuenta con una normativa muy proteccionista para sus buques lo que lo convierte, además de en un paraíso fiscal, en un país muy atractivo para los armadores.
El pecio hundido del Prestige alberga aún entre 1.200 y 1.500 toneladas de fuel y tiene unas pequeñas fisuras por las que sigue soltando alrededor de 50 litros de petróleo cada día, según afirma el portavoz en materia de Pesca del BNG, Bieito Lobeira. Según dijo Lobeira a Servimedia, el buque se encuentra a 4.200 metros de profundidad. Aunque considera que los 50 litros que vierte al día constituyen "una cantidad pequeña". Lobeira se mostró "preocupado" por "el proceso de corrosión del material del casco del Prestige".
El Estado francés, los ayuntamientos y los particulares galos afectados por la deriva del vertido del Prestige hacia las costas de Francia valoran los daños en 86,3 millones de euros, una cantidad que España podría tener que abonar si el ex alto cargo del Gobierno de Aznar resulta condenado en el juicio del Prestige. En su momento, la propia Prefectura Marítima gala envió un fax a las autoridades españolas en plena maniobra de alejamiento para mostrar su disconformidad con el rumbo del petrolero y el riesgo que entrañaba para su costa.
En el supuesto caso de que hoy en día se produjese una catástrofe similar a la del Prestige, Galicia estaría prácticamente igual de indefensa para luchar contra la contaminación marina. El portavoz de pesca del Grupo Parlamentario de BNG, Bieito Lobeira, denuncia que no existen los medios ni los protocolos necesarios para afrontar otra marea negra como la que se produjo hace siete años.
Cuando se cumple el séptimo aniversario de la marea negra coincide con la desaparición de este grupo de asesores que tanto se echó de menos en la gestión del Prestige. La reorganización ministerial y la supresión del Centro para la Prevención y Lucha contra la Contaminación Marítima y del Litoral ha traído el desmantelamiento de la estructura técnica y del panel de expertos que se encargaban de asesorar a las Administraciones en caso de un accidente marítimo que implicara un vertido de sustancias contaminantes
Siete años después de que el Prestige tiñese de negro las costas gallegas, parte de sus residuos tienen todavía un futuro incierto. Más de 10.000 toneladas de restos de fuel, arena, agua y plásticos recogidos tras el naufragio continúan almacenados en el Centro de Tratamiento de Residuos Industriales de Galicia, en el polígono industrial del municipio de As Somozas. Ahora resulta que no hay fondos, que se los pidan a los que no paran de robar.Los restos se almacenan al aire libre bajo una lona de neopreno, desde el 2005
España no solo se arriesga a afrontar en solitario los 968,5 millones de euros que gastó en la catástrofe del Prestige si finalmente el ex alto cargo imputado, José Luis López Sors, sale condenado del juicio. También tendrá que devolver buena parte de los 115 millones de euros que ya ha recibido del Fondo Internacional de Indemnización de Daños por Contaminación (Fidac), dependiendo del nivel de culpabilidad de los distintos imputados que el tribunal dictamine en su momento.
El tribunal considera que López-Sors (ex director general de la Marina Mercante) debe ser juzgado por «responsabilidad criminal con imprudencia grave» en el caso del alejamiento del Prestige de la costa coruñesa en noviembre del año 2002.
Siete años después de la marea negra del Prestige, un informe realizado por la empresa petrolífera Repsol-YPF para el Gobierno español alerta de que el buque continúa perdiendo entre 20 y 50 litros de fuel cada día. La compañía señala que en los tanques de proa quedan todavía 400 toneladas de hidrocarburos almacenadas, y otras 700 en la de popa.
En los restos del Prestige queda muy poco fuel, no llega a las mil toneladas. Aunque vierta algo, no hay ningún riesgo. En estos momentos hace más daño medioambiental cualquier vertido o sentinazo emitido desde tierra o desde un buque, que el fuel del Prestige. Hoy, yo estaría más preocupado por el fuel enterrado en la arena, en zonas de playa y ría, entre capas, a modo de sedimento. De hecho, en arenales como O Rostro, cuando hay temporal, el mar remueve la arena y salen restos a la superficie.
El magistrado (autor del 'Estudio crítico del sistema de responsabilidad civil por daños causados por hidrocarburos. Enseñanzas del Prestige') advierte de que si la responsabilidad del hundimiento del Prestige se carga en el Estado Español podría llegarse a la contradicción de que “los ciudadanos paguemos los daños, cuando no nos corresponde”.