Para quien no lo sepa, el snooker es el “billar fino”, el de los caballeros. Hay varios estilos de billar, unos con mesas más o menos grandes, con o sin troneras, con diferentes sistemas de puntuación y demás. Básicamente y sin entrar mucho en detalles, la modalidad de snooker consiste en hacer combinaciones entre las 15 bolas rojas y las 6 de color. Para los amantes de este juego, eso sí, jamás apuesten ni un céntimo a que ganan a este tipo.
Ronnie O'Sullivan es un genio, nadie lo duda. Acaso el mayor talento natural que haya dado jamás el snooker. Ha ganado 44 torneos, ha conquistado el título mundial en tres ocasiones. Esto no bastaría para convertirle en una leyenda. Lo que le hace especial es su carisma autodestructivo, su capacidad de polarizar la atención y de atraer al público. Su padre, dueño de una cadena de sex shops del Soho, está preso por asesinato. Cuando se mide a un rival que considera inferior a él, juega con la mano izquierda.
Anoche, Ronnie O'Sullivan se impuso de manera bastante cómoda a Ali Carter por 18-8 en la final del campeonato del mundo de snooker (una modalidad de billar) logrando por tercera vez este trofeo. La noticia incluye video de su mejor tacada en el campeonato.
John Higgins no ha tenido problemas para imponerse con una aplastante victoria (18 a 9) a Shaun Murphy en la final del campeonato del mundo de snooker y así ganar su tercer título. A los 33 años de edad, el escocés añade uno más a sus títulos de 1998 y 2007 y se une a una lista de triples ganadores con John Spencer y el campeón de 2008, Ronnie O'Sullivan.