Dentro de poco, gracias a la tecnología, será sencillo averiguar y medir los niveles neuroquímicos de cualquier cerebro. Algo así como una huella dactilar neuronal. O mejor dicho: un sistema de puntuación similar al empleado en los juegos de rol: los 15 puntos de destreza o los 7 de sabiduría se sustituirían por X niveles de serotonina o X niveles de testosterona.
[c&p] En un estudio publicado por el equipo de Diego Walther del Instituto Max Planck de Genética Molecular en PLoS Biology, se demuestra que la serotonina juega un papel fundamental en el control de la secreción de insulina y que su ausencia lleva a la aparición de la diabetes. Lo que es más sorprendente es su mecanismo de acción, completamente diferente al de un neurotransmisor: actúa desde dentro de las células, no entre ellas, y en vez de formar enlaces breves y débiles con un receptor, crea fuertes y duraderos enlaces covalentes con ...
[c&p] Científicos de la Universidad de Cambridge han demostrado por vez primera una relación entre la actitud impulsiva al tomar decisiones en entornos sociales y los niveles de serotonina en el cerebro. Ya se sabía que este neurotransmisor condiciona el comportamiento en sociedad, pero hasta la fecha no habían podido relacionarse directamente. Rel: meneame.net/story/bajos-niveles-serotonina-generan-agresion
El psiquiatra Emil Coccaro, uno de los máximos expertos en agresividad impulsiva, ha asegurado que es posible controlar la conducta violenta de algunas personas mediante fármacos que regulen los niveles de serotonina, una sustancia del cerebro encargada de transmitir las señales entre las neuronas.
Al parecer la formación de los huesos puede estar controloda por la serotonina, que como neurotransmior, por lo que hasta ahora se sabía, actuaba principalmente en el cerebro según documento publicado hoy por el pdte. del Dpto. de Desarrollo Genético de la Columbia University College of Physicians and Surgeons relacionado con el descubrimiento de un inexperado comportamiento de la serotonina que aparentemente controla la formación de los mismos...a mayor cantidad de serotonina que llega al hueso más deterioro, a menor cantidad menos deterioro..
Un simple cambio químico en el cerebro de los inofensivos acrídidos los transforma en langostas gregarias y migratorias, que forman enjambres devastadores para las cosechas en África y otras regiones del mundo, según un estudio publicado en Estados Unidos. El descubrimiento del papel que desempeña la serotonina (un neurotransmisor) en la formación de grandes enjambres de estos insectos abre potencialmente la vía para desarrollar técnicas eficaces de combate a este flagelo que afecta la subsistencia de uno de cada 10 habitantes del planeta.
Según un estudio de la Universidad y Escuela de Medicina de Wake Forest en Estados Unidos, los adultos jóvenes con jaquecas mostraban niveles más altos de deseo sexual. Resulta que tanto la libido como la migraña se relacionan con bajos niveles de serotonina, un neurotransmisor implicado en los estados depresivos. Un exceso de esta sustancia en el cerebro puede estar asociado a una disminución del deseo, y como las personas que padecen migraña tienen los niveles de serotonina bajos, esto podría explicar que su apetencia sexual fuese mayor.
Investigadores hallaron en Estados Unidos que suprimiendo la serotonina en las glándulas mamarias se puede incrementar la producción de leche en un 15%. La serotonina actúa sobre todo como neurotransmisor y ejerce una gran influencia sobre el sistema psiconervioso, por lo que frecuentemente se la denomina "hormona del humor".
Triki tenía razón: las galletas son lo mejor de la vida. Al parecer, en momentos de baja moral, comerse un par de galletas aumenta los niveles de serotonina en el cerebro, al parecer debido a la relación entre la producción de esta hormona y el nivel de colesterol.
Es una las transformaciones más radicales del mundo animal: el momento en que un grupo de inofensivas langostas del desierto se convierte en una plaga de devastadores enjambres. Pero ahora científicos en Gran Bretaña y Australia dicen haber descubierto lo que ocasiona esa transformación: el compuesto químico cerebral serotonina. Esta sustancia es muy conocida en los seres humanos porque está vinculada al estado de ánimo y es el blanco de los medicamentos antidepresivos.
Los ejercicios aeróbicos generan una substancia química que estimula el crecimiento de nuevas células y conexiones cerebrales, incrementando el nivel de serotonina, que controla el estado de ánimo, a la vez que estimula los vasos sanguíneos que alimentan el cerebro. "Para las personas de más de cincuenta años, el ejercicio es una especie de droga milagrosa que fomenta la actividad cerebral, refuerza la memoria y aplaza la pérdida de agilidad mental", explicó el científico Ian Robertson, del Trinity College de Dublín.
Por qué ante circunstancias adversas, o simplemente ante el discurrir de la vida, unos sujetos se deprimen profundamente y otros no? ¿Por qué hay personas que se instalan en un asfixiante pesimismo? ¿Tienen estas emociones relación con las circunstancias que nos rodean o es nuestra determinación genética la responsable de las mismas?
Un grupo de científicos austriacos ha descubierto el mecanismo que lleva a las depresiones de otoño e invierno, y afirman que la terapia lumínica puede aportar una sensible mejora a los pacientes. El estudio revela que en los depresivos hay una actividad excesiva del transporte de serotonina, que se puede remediar mediante un tratamiento con luz, explicó uno de sus autores, Matthäus Willeit, de la Clínica de Psiquiatría del Hospital Universitario de Viena.
Descubren que una inócua bacteria del suelo activa al grupo de neuronas que produce el compuesto cerebral de la serotonina. El interés en la bacteria Mycobacterium vaccae surgió después de que los médicos decubrieran inesperadamente que su administración había mejorado la calidad de vida de unos pacientes humanos aquejados de cáncer. Parece que revolcarse por el suelo y ensuciarse no es tan malo, sobre todo si estás deprimido. Traducción en: www.maikelnai.es/?p=428
Una investigación sugiere que, más que producir felicidad, el amor genera depresión, pues uno de los síntomas del DOC es la presencia de niveles inusualmente bajos de serotonina, un neurotransmisor asociado con la ansiedad y la depresión.
un tercio de los seguidores de una organización se justifican así mismos en el ejercicio de su propia militancia a medida que aceptan como suyos esos criterios aun cuando no lo eran hasta hace poco. Es un extraño mecanismo que en la militancia política consigue ejercer la justificación de casi todo, incluso lo injustificable, si viene de la dirección del propio partido u organización. Explicaría la negación de la crisis o la defensa de la invasión en Iraq
Simplemente bastan unos minutos al día de Luz blanca intensa en nuestros ojo. En este vídeo aparece Eduard Punset entre otros y explican el funcionamiento de esta increíble terapia que quizás con esta crisis terminará necesitando más de uno. Muy relacionada pero sin vídeo en meneame.net/story/luz-utiliza-como-terapia-para-depresion-invierno-paro
"Dado que manipulamos directamente los niveles de serotonina y observamos un efecto en la conducta, podemos decir que existe un vínculo causal entre la serotonina y las respuestas agresivas", indicó Crockett durante una entrevista telefónica. Esta investigación también ayudó a explicar por qué algunas personas se vuelven combativas o agresivas cuando tienen hambre, ya que el aminoácido esencial que necesita el cuerpo para crear serotonina sólo se obtiene a través de la alimentación.
Recientes investigaciones permiten avanzar en la cura de enfermedades como la depresión y la psicosis. Científicos alemanes hallaron el gen responsable de la producción de serotonina, hormona de la felicidad...En los ratones sometidos a la carencia de serotonina en el cerebro también se comprobó que los animalitos seguían viviendo normalmente y la mitad de ellos hasta llegó a la edad adulta. Pero necesitaban dormir más durante el día y se habían modificado los mecanismos de regulación de su respiración, temperatura corporal y presión arterial"
El equipo encontró que este gen regula la síntesis de la serotonina en el intestino, y que al activar o desactivar la producción de esta sustancia química en el intestino, podían controlar la formación de los huesos. Específicamente, encontraron que la serotonina induce a las células en el esqueleto a ralentizar la producción de nuevo tejido óseo. Desactivando la producción intestinal de serotonina, el equipo fue capaz de prevenir la osteoporosis en ratonas en período menopáusico.