Columna de Alejandro Suárez en el diario económico 5 Días en la que analiza el sector de la música en España pidiendo que la industria asuma errores y no criminalice al usuario y argumentando que la SGAE, con su actitud voraz, es el principal responsable de la piratería.
Agentes de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) han pasado en los últimos días por establecimientos para informarles del deber que tienen de pagar una cuota mensual a la Sociedad de Autores si quieren tener música ambiental. En las visitas se les ha informado de que no sólo no pueden tener emisoras musicales en sus tiendas sino que tampoco se permite, sin el previo pago a la SGAE, la música de cedés o la emisión de radios informativas.
La SGAE ha solicitado a los piratas somalíes el abono del 10% de sus ingresos porque entienden que se ha producido por actos de piratería y la SGAE siempre ha cobrado ese porcentaje por lo que ellos han considerado piratería
La ministra Ángeles González-Sinde prepara un observatorio que sancionará a los que ofrecen enlaces para descargas a contenidos protegidos por derechos de autor.
(C&P) "La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), niega que se cobren derechos de autor a las tunas excepto cuando el público paga por un certamen de tunas o cuando alguien obtiene un beneficio por su actuación". Relacionada: meneame.net/story/tuna-da-serenata-sgae-pasara-platillo
"Clavelitos, clavelitos, clavelitos de mi corazón... Yo te traigo clavelitos a los inspectores de la SGAE". Sí, ha leído bien. No es ninguna broma. Si la tuna le da serenata, mire a su alrededor. Justo detrás, escondido en algún lugar, puede haber algún representante de la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE), ávido de hacer caja.
"Clavelitos, clavelitos, clavelitos de mi corazón... Yo te traigo, clavelitos, a los inspectores de la SGAE". Sí, ha leído bien. No es ninguna broma. Si la tuna le da la serenata, mire a su alrededor. Justo detrás, escondido en algún lugar, puede haber algún representante de la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE), ávido de hacer caja.
La web de la SGAE se convierte en un portal de descargas. El colectivo Derivart crea una aplicación para convertir la página de la SGAE en un portal de descargas vía torrent.
El director general de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), Javier Trujillo, ha negado hoy que cobren derechos de autor a las tunas, excepto cuando el publico paga por un certamen de
Hoy al mediodía los trabajadores de la SGAE se concentraban en la puerta de sus sede de la calle Fernando VI. Tambores, cánticos y demás ritos de manifestante. Pero…
El grupo de Facebook "darle una paliza a Ramoncín y quemar la SGAE" supera los 50.000 fans, un claro precedente de que algo no están haciendo bien de cara a la opinión pública. Relacionada: meneame.net/story/ramoncin-ahora-va-usuarios-anonimos/1
En cuanto a la Sociedad General de Autores y Editores los números no mienten, un 60% de los encuestados afirmó que la SGAE es la entidad con peor imagen de la red, a esta le sigue Hacienda y Telefónica.
Aplicaciones como Spotify no dejan indiferente a nadie, y sorprendentemente, parece tener la aprobación de todos. Para la SGAE, programas como Spotify suponen «un gran paso adelante». «El viejo modelo de negocio, sustentado en la industria discográfica tradicional, está en declive y este tipo de iniciativas suponen el principio del cambio que se nos avecina a medio plazo en España; la sustitución de la compra-venta tradicional, por la comercialización en Internet en sus distintas modalidades, una de ellas, Spotify.
Conocidos representantes de la música tradicional asturiana expresaron esta semana, su exigencia a la Sociedad General de Autores Editores (SGAE) para que realice peritaje y mayores controles de las obras que se registran, a fin de evitar que determinadas personas se atribuyan los derechos de autor de conocidos temas anónimos.
Conocidos representantes de la música tradicional asturiana expresaron esta semana, en declaraciones a Europa Press, su exigencia a la Sociedad General de Autores para que realice peritaje y mayores controles de las obras que se registran, a fin de evitar que determinadas personas se atribuyan los derechos de autor de conocidos temas anónimos.
Las facturas de la SGAE a Ribadeo, reclamando el pago de unos 5.000 € por actuaciones en los años 2005-08 provocaban ayer la reacción de Fernando Suárez. Considera abusivo el comportamiento de la SGAE y va más allá al calificarlo de indecente, por querer cobrar incluso por conciertos gratuitos, por ejemplo los interpretados por la banda o la coral ribadense, entidades sin ánimo de lucro y en cuyas actuaciones no se cobró entrada. El alcalde quiere saber hasta qué punto está obligado a pagar y si en algún caso puede declararse en rebeldía...
¿Se pueden cobrar derechos de autor por el repertorio que una orquesta interperta en una verbena, romería o fiesta de "prau"? La SGAE lo hace y por eso ha interpuesto una demanda contra los Ayuntamientos de Cabranes y Lena, y otros seis más que no ha querido hacer públicos, para que paguen por las actividades organizadas en sus municipios.
Gana tanto dinero que la Sociedad General de Autores de España tiene presupuesto suficiente para contratar a “informáticos” dedicados a rastrear por Internet a aquellos internautas que se bajan música de portales gratuitos. Quizás el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero debería pedirle consejo a su amigo Teddy Bautista de cómo y de qué manera capturar a los “piratas”. Y es que la voracidad del presidente de la SGAE no tiene límites.
El concejal de Cultura en Lena, David Suárez, calificó ayer de «impuesto revolucionario, más propio de otras épocas como la edad media», la tasa que las administraciones locales deben abonar a la SGAE
Hoy ha aparecido The Fall, de Norah Jones. Al igual que otros artistas conocidos, regala su disco en su web. Bueno, quizás no exactamente, pero tirando del hilo de su reproductor es fácil observar que ella, su webmaster, su discografía, o alguien, ha colgado los MP3 de todo el disco en la web. Algunos piensan que el que la gente oiga música descargada gratis no es un problema para el artista. ¿Organizaciones como la SGAE o las discográficas permiten este tipo de prácticas?