He recibido inspiracion divina. Estan de acuerdo que ahi muchas palomas,pero,no en la ley para evitarlo.
Existen dos clases de inquisidores: unos son flacos y ascéticos, otros son gordos y hedonistas. Ejemplo de inquisidor ascético es la insigne figura del susurrante cardenal Rouco Varela, enteco, de voz oscura, con absoluto rigor escolástico, al que uno imagina alimentado sólo de acelgas y pescado hervido. En cambio, existe otro diseño de inquisidor pletórico, como monseñor Martínez Camino, capaz de lanzar un anatema con el rostro feliz del que acaba de comerse un codillo.
Desde que se empezó a hablar de derecha e izquierda en la Revolución Francesa, la derecha está conservando y la izquierda se está refundando. Conservadores y reaccionarios miran al pasado. Progresistas y revolucionarios, al futuro. Margaret Thatcher golpeó esa idea cuando reprochó a los dinosaurios del PCUS querer mantener la Unión Soviética. Anthony Giddens habló al oído de la socialdemocracia, susurrándole la conveniencia de aceptar, junto al liberalismo político, el liberalismo económico. Se hicieron socialistas a fuer de liberales.
Deberíamos felicitar al arquitecto de la Moncloa porque sus gruesos muros no permiten que los lamentos de los parados y hambrientos los atraviesen.En sus salones tan solo se escucha el susurro que producen la ambición y el dinero cuando van de la mano y por sus pasillos pulula la intriga siempre en busca de votos que permitan mantener a distancia el dolor las masas.Los muros de los palacios siempre fueron la frontera que separa al gobernante del gobernado.Malditos sean quienes claman contra ellos pero al cruzar sus puertas se quedan dentro.AVF
"Es genial, ahora sí que somos hombres de verdad", susurra un joven pirata que acompaña a un amigo a su boda. Mientras, en la parte trasera del vehículo, una joven acurrucada en los brazos de otro bucanero le pregunta mientras lo mira extasiada: "¿Cuándo será nuestra boda? "Pronto", contesta el pirata, "cuando llegue otro gran pez", es decir, otro atunero.
Se enfrenta a una multa de 4.800 euros por sobrepasarse con una pasajera de la línea Oviedo-Ferrol. Según la versión de la presunta víctima, en un momento dado el interventor se sentó junto a ella, se le acercó y le susurró frases como: «Qué guapa eres» o «el sexo es para disfrutarlo», le tocó las piernas, llevando las manos a las partes más intimas», a la vez que seguía diciéndole frases como «eres guapa, eres guapa, tienes buen cuerpo, tienes que disfrutar».
[c&p]El punto G está en el oído. Se han hecho estudios sobre por qué los hombres ven pornografía, y es porque su erotismo es visual. A las mujeres tienen que susurrarnos en el oído. Eso sí que nos excita. Si Antonio Banderas te susurra en el oído, déjate de cosas [risas]. Aunque te recite la guía de teléfonos.
Tras el final feliz del secuestro del Alakrana, hoy sabemos que el gobierno sodomita de Zapatero lo que ha hecho es financiar bodas contra natura: Ocho piratas se casan en Haradhere con el dinero pagado por España Esto explicaría la actitud morosa de algunos de los bucaneros a la hora de abandonar el pesquero. Las violentas escenas de celos de la última noche. La mirada triste y las palabras apenas susurradas —Adiós, piratones- del capitán, al ver alejarse la última lancha
Dan DeCarlo era feliz dibujando. Y lo más importante, hacia feliz a los demás con su trabajo. ¿Y quien era Dan DeCarlo? Pues si os suena de algo Archie, o Sabrina la Bruja Adolescente, ya os vais acercando a la respuesta. DeCarlo, fue el ilustrador que creo el personaje de Sabrina, y que dió la dimensión más importante al de Archie. Y también fue el responsable de un buen puñado de viñetas de pin-ups
El susurro del diablo. Un diablo anodino, desapasionado, funcionarial, gris, pero diablo. El que mantenía encendidas las calderas. Así suenan las memorias del oficial de las SS Rudolf Höss (1900-1947), comandante de Auschwitz desde 1940 hasta finales de 1943, periodo en el que organizó como un macabro proceso industrial la muerte atroz de dos millones y medio de personas en el gran campo de exterminio. Relacionada: meneame.net/story/memorias-rudolf-hoss-comandante-auschwitz-reeditan-e0
Brasil, un país donde el sexo está a flor de piel, con su clima, sus maravillosas playas, sus espléndidos cuerpos al sol, su música tan sensual, su explosiva samba, su susurrante bosanova.. Tópicos y más tópicos que tienen mucho de verdad. A los brasileños y brasileñas les va la marcha, son cariñosos y disfrutan con el sexo. Pero muchas de esas personas no eligen libremente con quien compartir el placer. Las difíciles condiciones económicas del país y el ansia por salir de la miseria han convertido esta tierra en una potencia del negocio sexual
El sonido es el inspirador del nacimiento del hombre. Desde el momento de la concepción, los susurros de la pareja, los estallidos de los besos, los gemidos del amor y los gritos de la pasión, adoban el embrión mediante sonidos de percusión, de viento, de cuerdas y otros, incluyendo algunos que no han sido descubiertos y que genera el cuerpo humano.
EL 21 de febrero de 1981, siendo concejala del Ayuntamiento de Sevilla, me autoinculpé de haber abortado ante un juez; un medio de comunicación puso un gran titular: "Amparo Rubiales declara que ha abortado"; ese mismo día, por la calle, un pariente se acercó a preguntar cómo me encontraba, y como no tenía conciencia de que me pasara nada, le dije que bien, y él me susurró: "Es que he leído en el periódico que habías abortado…". Todavía me río cuando me acuerdo; pensaba que era verdad y que además había hecho una rueda de prensa.
“Está muy cansada y un poco asustada”, me dijo su ayudante, “pero aún así le ruega que vaya a verla al hospital”. Me di cuenta por su tono que me invitaba por compromiso porque sabía que estaba en Casablanca sólo para conocer a Aïcha, y les respondí que no hacía falta. A los dos minutos, el teléfono sonó y Aïcha en persona me susurró con la poca voz que tenía: “Vamos a dejar las cortesías para la gente que tiene tiempo”.
Todas las noches cuando volvía andando de la oficina pasaba por una calle llena de personas puestas aquí y allá que no dejaban de otear a la gente. Había hombres con traje, pelos imposibles, gafas de sol....
Olivier Houalet se trasladó a Namibia hace 10 años cuando tenía 18 y ha pasado tanto tiempo con los grandes felinos que se le conocen como el "susurrador de guepardos". Cuida de los felinos huérfanos por cazadores furtivos o por causas naturales, hasta que son liberados, y se asegura de que puedan valerse por sí mismos en la naturaleza enseñándoles a cazar. "Estoy seguro de que podemos enseñar las habilidades para sobrevivir. Sé que lo más probable es que no todos sobrevivan, pero tienen más posibilidades de esta manera (...)"
¿Sus árboles están estresados? ¿No crecen como debieran? ¿Les falta alegría, lustre, fronda? Tal vez James Conroy tenga la respuesta. Tal vez se llegue hasta su casa o su calle en Nueva York si usted le invita. Tal vez medite en silencio y ponga sus manos sobre el tronco, como si estuviera auscultando la energía del árbol. Tal vez se meta en su piel, o mejor dicho en su madera viva, e intente llegar a la raíz del problema. Tal vez inicie un diálogo inaudible con el enfermo. Esta es su pagina oficial: www.thetreewhisperer.com/
En el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, en España existe una habitación que reúne las condiciones de galería de susurros. Dos personas colocadas en los dos extremos pueden hablar en voz baja sin que el resto de las personas presentes en la sala puedan oír nada.
"Entre unos cartones, a las puertas de una de esas salas de cine viejas, frías y sin embargo acogedoras que han sido desmanteladas por la impersonalidad de los multicines, duerme un sin techo. En plena Gran Vía de Madrid pasa tan inadvertido como los turistas, entre otras cosas porque parece que duerme en su escondite, parapetado y sin hacer ruido, entre cartones viejos de la película Alatriste. Ya es casualidad..."
Lo sagrado y lo profano, la Biblia y la carne, Dios y el sexo, la mujer y la muerte, las plagas ya certeras y las que están por llegar, aleluyas repetidos como el mantra que no cesa... un poco de cabaret jazz y otro poco de susurro y rhythm & blues, el termomix lírico y salvaje de un bardo viejo lanzado a la carretera por la fuerza de la ruina: todo eso es, todo eso fue Leonard Cohen anoche en la plaza de toros de León, donde el compositor e intérprete canadiense (Montreal, 1934) ofreció un recital de casi tres horas...