Sevilla es una ciudad preciosa, de eso no hay duda. Pero, como ocurre todo el mundo, cuanto mayor es un lugar, mayor es la relación de gilipollas por habitante y metro cuadrado. Especialmente cuando se trata de conducir o de coches.Por todos es sabida la plaga de gorrillas que hay aquí. Esos yonkis, tirados de la vida...