El 10 de julio de 1997 la banda terrorista ETA secuestró a Miguel Ángel Blanco Garrido, un concejal de Ermua, y dió un plazo de 48 horas al Gobierno para anunciar el traslado de todos los presos vascos a Euskadi. España se lanzó a la calle pidiendo su liberación, fue el mayor clamor popular que se recuerda en la historia reciente. Sin embargo, tras tenerlo secuestrado durante esos dos días ETA cumplió su amenaza y le disparó dos tiros en la cabeza, dejándolo abandonado agonizando en una cuneta.
menéame
Sobre la noticia, ojala no lo fuera. Matar por ¿determinacion? por una identidad ligada a un territorio? Hubieran acabado antes cogiendo un barco y echandose a aguas internacionales y dejandonos a todos tranquilos.
Sobre Miguel Angel, una victima mas que deja una familia tras de si por unos fanaticos sin escrupulos.
No creo que sea cansina, no debemos olvidarnos de todos ellos y sus familias, sin obsesiones, pero sin olvidar. Les cortaron su vida por unos "ideales" que no justifican las muertes y mutilaciones de tanta gente.
Pondria la mano en el fuego a que eso no lo ha votado ningun familiar de asesinado
Ya esta bien de rentabilizar muertes con su propaganda politica,los politicos son los que menos respetan a las victimas y en este caso me parece ya algo exagerado la falta de respeto.
Es que no lo van a dejar morir nunca?Cada año tienen que coger su imagen y exprimirla un poco mas?