22 extremeños han presentado ya su testamento vital, detallando qué tipo de procedimientos acepta o rechaza en el momento final de su vida, cuando sea imposible su recuperación en condiciones dignas. El testamento vital extremeño contempla en su primer punto que el paciente puede rechazar que se le apliquen más tratamientos terapéuticos en el caso de que no haya expectativas de recuperación, o solicitar que se retiren procedimientos de soporte vital o cualquier otro tratamiento que prolongue temporal o artificialmente la vida.
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