El presidente palestino, Mahmud Abbas, tira la toalla y lo hace forzado por el sentimiento de frustración ante la falta de «signos concretos de progreso» en el proceso de paz con Israel y el pulso con Hamás. Aunque la gota que ha colmado la desesperanza ha sido ver el nuevo acercamiento de Washington a Tel Aviv en relación a la expansión de los asentamientos expresado la pasada semana por Hillary Clinton durante una visita a Jerusalén. Esta renuncia abre el interrogante sobre la celebración de las elecciones, Al-Fatah no presentará candidato...
Muy mal.. para todos, menos para Hamás a quien le beneficia :(