"Me resulta chocante que el pacifismo de tantos sea tan terriblemente selectivo. Nadie se acuerda de Ruanda o de Burundi, las guerras olvidadas de Africa no sacuden ya las conciencias de los occidentales antioccidentales, Darfur parece interesar sólo a algunos en Europa y a pocos más en Estados Unidos, quizá se deba al gancho de George Clooney, hasta para esto somos frívolos", escribe Gustavo de Arístegui en la tercera de El Mundo.
Arístegui fue un apologeta del genocidio que haría muy bien en dejar la política y dedicarse a sus asuntos privados (que seguro que alguien le paga muy bien los servicios prestados)
¿Sobrao de cultura democratica estas?
"Que se calle, leshe, que me crispa"