Un instrumento fascinante diseñado por Franklin que poco a poco se gano mala fama: “la armónica estimula en exceso los nervios y sumerge al músico en una acuciante depresión y, por lo tanto, en un oscuro y melancólico humor que acaba llevándolo a una lenta auto-destrucción. Si sufre de algún desorden nervioso, no debería tocarlo; si aun no se encuentra enfermo, no debería tocarlo; si se encuentra melancólico no debería tocarlo”.
Increible en 2:44, con una luz estroboscopica, un micrófono y un altavoz en feedback muestan el movimiento de las piezas como si fuera a camera lenta.
musiqueando.org/wp-content/uploads/2006/11/holofonor.jpg
Por cierto, cambiando de tema... ¿tenéis un kilo de barbitúricos por ahí?
www.goear.com/listen.php?v=d4b40d5
suicidiario.bitacoras.com/archivos/2005/11/24/canciones-suicidas-gloomy
Finalmente a portada, de poco le ha ido...
¿Llegará a 300?
A ver quien lo supera. :-D