El triple campéon olímpico chino de salto de altura, Hou Bin, fue el relevista encargado de encender el pebetero de los Juegos Paralímpicos, culminando una ejemplar ceremonia llena de simbolismo. En su silla de ruedas, el atleta chino Hou Bin elevó con la fuerza de sus brazos y una cuerda, mientras los 91.000 espectadores contemplaban el gran momento.
#2 El sudor en la cara del relevista no es un fake, ni su cara de esfuerzo tampoco.
él se lo tiene que currar y subir a base de brazo (bueno, y de poleas)
#10 Sorry, lo busqué en Youtube pero no lo encontré, a ver si alguien con mas recursos lo encuentra y lo enlaza en algún comentario.
Artísticamente, lo que es la escultura en llamas, es una maravilla.
Como decían por arriba lo que importa es el simbolismo de la acción.
Es que no lo acabo de comprender, por más que le intento echar imaginación :(
Por cierto, recordad que el encendido de Barcelona tambien tenía truco, la flecha no encendió el pebetero, era una ilusión óptica.
Todo y que el deportista encargado de encerder el pebetero tiene todo su mérito, o iba dopado hasta las cejas o es Superman disfrazado. Tened en cuenta la altura que ha de subir y los quilos que ha de subir también.
En total ha de hacer la fuerza necesaría para subir su peso, el de la silla de ruedas (que no creo que sea de material ultraligero) más el de la llama (que viene a ser insignificante). Teniendo en cuenta esto, no creo que sea capaz de subir hasta la base del pebetero por él solo.
Además, los chinos son unos genios en esto de dar gato por liebre.
Sistema "porsiaca" habría. Otra cosas es que lo hayan usado o no.
Para encender la cocina necesitas meter el mechero dentro de la cañería del gas?
O sólo con que el gas que sale toque la llama del mechero que hay por arriba ya se enciende?
Evidentemente no sube él, no se ve que haga fuerza con los brazos, lo lógico sería que hubiese subido dando tirones con los dos brazos a la vez. Es un buen actor haciendo una interpretación que simboliza el coraje, el espíritu de superación y todo eso.
No te digo que no hubiera un sistema de seguridad y un botoncito, por si la flecha se apagaba, pero lo que está claro era que para encender la llama no se necesitaba para nada que la fletxa cayera dentro.
Para que luego les pisen las plazas de aparcamiento reservadas.
Me ha puesto los pelos de punta. Es así lo que esa gente tiene que hacer.