El Gobierno italiano aprobará un plan para expulsar a los extranjeros sin papeles. Para la reagrupación familiar, el parentesco deberá probarse con una prueba médica. Según el borrador del plan, el sospechoso de haber cometido tal delito -es decir, el inmigrante sin papeles- deberá ser procesado en un máximo de quince días y después expulsado de Italia. La Unión Europea ya ha dado al respecto señales de perplejidad.
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