Las cuentas no salen en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. La congelación y reducción presupuestaria será el drama para el futuro de un festival que ha venido arrastrando un déficit de casi medio millón de euros en las dos últimas ediciones. Las alarmas han saltado y el nerviosismo se ha instalado entre los responsables del certamen. Los seis integrantes de la dirección han lanzado un órdago a la grande y han condicionado su continuidad en el cargo a contar con un presupuesto acorde a las necesidades de un festival internaciona