Un artista mete, en el equipaje de mano con el que va a subir al avión, planchas metálicas con mensajes grabados para sorprender a los controladores que supervisan los monitores de rayos X. Su intención es llamar la atención sobre los controles de seguridad en los aeropuertos.
Si quiere llamar la atención que se meta en bolas en el scanner que seguro que no mete a nadie en líos.
Parece que el 11-S y los fallidos ataques de Agosto de 2006 aún no os han hecho espabilar.
Por otro lado, los giliprogres (no confundir con progresistas) de la segunda terminal, tendrían como mucho un vuelo a la semana, y aún así iría medio vacío.