Credit Suisse rebajó el martes su proyección para el crecimiento económico de China al 7,2 por ciento, sumándose a la creciente lista de bancos que anticipan una desaceleración a tasas inferiores al 8 por ciento, el nivel que desearía mantener el Gobierno. La mayoría de los países estarían satisfechos con un crecimiento del 8 por ciento pero los expertos dicen que para China, una nación que atraviesa una fase de rápida urbanización, representa el umbral debajo del cual el país no podría crear suficientes nuevos empleos o elevar los ingresos.