Eso es lo que le ha pasado a Yuri, un camionero checo de unos cuarenta años de edad. El pasado viernes 26 de Octubre, pilotaba su camión por el condado de Devon, al suroeste de Inglaterra, para recoger un cargamento de televisores. En un momento dado, el navegador le indicó abandonar la carretera para internarse en un sendero sospechosamente estrecho, inclinado y rodeado de frondosidad vegetal.
pd: yo una vez me metí con un todoterreno por donde me dijo el GPS y acabé subiendo una cuesta de albero hasta una autovía elevada. maldita sea.