Los alumnos que participan en el proyecto, no sólo se encargan de llevar a cabo el proceso de saponificación, sino de conseguir entre sus familiares, vecinos y amigos la materia prima del proceso, el aceite usado, el cual transportan hasta el centro en recipientes usados de jabón líquido, suavizante, o garrafas de agua, ente otras. Una vez concluido el proceso, los alumnos venderán el jabón a un precio simbólico, lo que les hará conseguir una aportación económica que destinarán a sufragar gastos comunes en sus viajes de final de ciclo.