Para Europa la Meca era prácticamente un lugar de leyenda, ya que en efecto, ningún europeo había podido visitarla debido al fuerte recelo de la época. Burton, decidiría en ser el primero en lograr tal hazaña. Dos años después de comenzada su odisea, y tras monumentales contratiempos, peligros y necesidades, por fin, llegaría a Medina, y poco tiempo después a la Meca, allí documentaría, de memoria, todo lo que pudo observar, creando así el primer documento histórico europeo de este tan particular lugar del mundo.