La revoltura de estómago y la perplejidad que muchos sentimos cuando vemos a Carlinhos Brown proclamando de manera patética el ritmo que lleva en el cuerpo y dando la vara por toda España con sus cabalgatas y sus canciones insoportables se refleja en esta tira de Joaquín Reyes que apareció en El periódico de Catalunya.
menéame
A mi no me gusta Carlinhos Brown pero estoy con #2, si no te gusta no lo escuches. En Barcelona solo aparece por el Fórum, donde no molesta a nadie. Y cuando hizo las caravanas la verdad es que fue algo simpático y poco usual.
Nota al nivel del meneo: Claro que a los adolescentes eternos aquejados de vacío existencial les está vetado disfrutar del buen rollo y deben sufrir mientras leen (sin comprender) a Nietzsche mientras proclaman a los cuatro vientos que el buen rollo es patético.
Que por una vez fuese para que la gente bailase alegre en vez de gritar indignada me parece una iniciativa cojonuda, la verdad. Y guárdate los epítetos en la nevera, que se te están calentando los cascos.