No sé si es casualidad, pero ya es mi segundo encuentro amistoso con la gente de seguridad de Carrefour (y prometo que yo soy la persona más pacífica del mundo).Ya dentro me he dado cuenta de que con tan poca gente podía sacar algunas fotos chulas, así que he sacado la cámara y he empezado a disparar. Que poca cabeza…
No tiene lógica hacer fotos ahí dentro.