La organización ecologista Greenpeace afirma que la última acción efectuada 24 de mayo en la central nuclear de Almaraz demuestra que "ninguna instalación nuclear podrá impedir un ataque terrorista". El director de la campaña de energía nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo, indica que, a pesar de estar la central en nivel 2, lograron penetrar en el recinto de las instalaciones. "Sólo con este argumento no deberían existir las centrales nucleares", sentencia a la agencia Europa Press.
menéame