Con 79 años a cuestas, Roberto Gomez Bolaños volvió a Perú para despedirse como actor. Fue en ese momento cuando confesó que también había pensado terminar con el "Chavo del Ocho" en un último capítulo donde el personaje infantil moría atropellado por un vehículo. Pero desistió por recomendación de una de sus hijas, psicóloga, que le advirtió sobre el efecto que tendría en los niños y la posibilidad de llevar al suicidio a varios menores que admiran al niño travieso de la vecindad.
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O vamos, igual eres de la opinión que no hay que tener opinión propia y uno se ha de guiar por los gustos de la gente.