El Gobierno chino intenta evitar que la situación en el Tibet origine el boicot a los Juegos Olímpicos de Pekín y aumenta sus esfuerzos con llamadas telefónicas a líderes extranjeros e invitaciones este fin de semana a diplomáticos a los lugares «sellados» al exterior. Además, la agencia oficial Xinhua anunció hoy que las familias de 18 víctimas mortales de la ola de violencia en Lhasa recibirán una compensación cada una de 20.000 euros.
La resistencia tibetana es válida y justificada.