C&P En Milán, la segunda ciudad de Italia y el lugar del país con la tasa más alta de inmigración, no hay una mezquita. Hasta hoy, los musulmanes que viven allí han tenido que rezar en un pequeño centro cultural. Pero el ayuntamiento de la ciudad ha resuelto que esto debe terminar.
menéame
La pena es que no lo hagan.
Efectivamente hay problemas, pero no por cuestiòn de racismo o discriminaciòn. Los viernes es alucinante, no caben dentro del centro islàmico y ocupan buena parte de las aceras y de la vìa pùblica (no solo entre el kiosko y la parada del autobus como està escrito). Es una zona con mucho tràfico, cerca de uno de los accesos principales de la ciudad, con todo lo que ello conlleva.
Los comercios al principio se quejaban bastante pero luego han aprendido a convivir con ello y cierran sus tiendas durante el ... » ver todo el comentario
#9 Mi frase fue: La derecha italiana, fiel a sus políticas de "integración". ¿Es eso un insulto? Vale. Ahora te doy más argumentos: integrar en mezquitas reguladas es la mejor solución.
Claro que cada vez se va quedando mas pequenyo, porque cada vez hay mas gente. Pero no es que hayan llegado 5000 musulmanes nuevos de golpe, asi que en ese sentido como dice #7 podìan haberlo previsto. Que todo esto viene no de hace semanas ni meses, sino desde hace bastantes anyos.
Los mercadillos, procesiones y demàs si son un estorbo, efectivamente. Pero para eso suele haber una notificaciòn de reuniòn, una solicitud de cortar el tràfico. Nadie lo hace por sus santos cojones. Y menos una zona con tanto tràfico.
Ademàs hasta donde yo se, los musulmanes estàn de acuerdo en marcharse provisionalmente al velòdromo de la ciudad (donde estàn desde el viernes pasado).