María del Carmen siempre quiso ser simplemente María. Era tradición en su familia ponerles Carmen a las niñas, y ella no fue una excepción. Al cumplir los 18 años, decidió realizar los trámites legales para ser, a todos los efectos, María. No es la única que, basándose en la Ley del Registro Civil del 8 de junio de 1957, se ha cambiado el nombre o alterado los apellidos en España. La normativa establece que podrá hacerlo quien sea mayor de edad, tenga una causa justificada y no perjudique a terceros.
menéame
La superiora coje el santoral y elige uno a boleo: ¿Estas segura de que quieres cambiartelo?
Y sor-Rita responde: ¿Como me llamo ahora?
Raimunda, Sor-Raimunda.
Yo querría quitarme el María que en mis tiempos la gente le ponía a todos los nombres al lado, pero me da tanta pereza hacer todo el papeleo que seguirá acompañándome el resto de mi vida. Conozco a un chico al que en España no dejaron inscribir como Michael (esa ley ya no existe) y acabó como Micael, y pensó cambiárselo cuando llegó el cambio de norma, pero para entonces todos los compis de colegio lo conocían por tan castizo nombre y se resignó.