A un autor holandes, Helmut Smits, se le ha ocurrido esta genial idea para disimular esos molestos soportes publicitarios, conocidos más comúnmente como "chirimbolos". Si se llevase a cabo esta práctica de forma generalizada, más de un alcalde se tiraría de los pelos...
si, he tenido un mal día :-P
es.youtube.com/watch?v=LpdVoWya_08
Lo más simple es pedir que los quiten, una y otra vez, hasta que lo hagan.