Siempre me he imaginado el malgasto que significa imprimir un papelito cada vez que saco dinero del cajero automático. En la mayoría de cajeros que utilizo no puedo decir ‘No quiero imprimir nada!’ y simplemente cuando saco la tarjeta se me imprime automáticamente un comprobante de la operación que acabo de realizar. Pues bien, ¿alguna vez os habéis parado a pensar cuánto papel se ahorraría si no se imprimiera el comprobante de la operación? Hagamos unos números rápidos…
menéame