Los concesionarios de automóviles españoles acumulan créditos por un importe de 28.500 millones por la compra de coches que han adquirido a las marcas y que siguen en stock como consecuencia de la caída del mercado. Tal volumen de créditos correspondiente a automóviles en stock, en el que se incluyen los sectores de turismos, vehículos comerciales ligeros y vehículos industriales, equivalen a cinco meses de venta.