Lo afirma el juez que condenó a reclusión perpetua al comisario y al cura Von Wernich. La semana pasada se enfrentó con otros jueces que permitieron salir al represor de la penitenciaría. Dicen, por unos estudios. Es deber del Estado de que las penas sean cumplidas como corresponde y máxime por la gravedad de los delitos cometidos. Esto está firmado unánimemente en la sentencia de Etchecolatz.