El curandero Grigori Grabovoi, conocido en toda Rusia por haber prometido a cientos de padres la resurrrección de sus hijos muertos en la masacre de la escuela de Beslán, fue condenado hoy a once años de prisión por un juzgado moscovita, informaron agencias noticiosas rusas. Los jueces dieron por probado que el sujeto, líder de una secta, infligió severos traumas emocionales a muchos familiares de los niños fallecidos.
Sé que no es lo mismo, pero estuve a punto de recurrir a curanderos cuando tuve mi segundo accidente (dos veces seguidas que me tiré un año con muletas/silla de ruedas), y de no ser por que tenía apoyo familiar y parejil y de amigos, seguramente habría caído en las manos de cualquier charlatán.