Sexo y tecnología forman una pareja recurrente. Y no sólo por aquello de las búsquedas de porno en Internet. Ahora los juguetes sexuales también tienen su toque techno, como el Remote Control Rabbit, un consolador con mando a distancia.Uno de estos cacharritos de 24 centímetros de largo (dentro de la media nacional, ¿no?) cuesta 40 libras esterlinas (unos 60 euros), y viene con su mando a distancia a juego en tres colores distintos: azul, rosa y morado.
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