Marcela Reyes compró una bolsita de maní confitado marca FRUNA que venía con "sorpresa", y no precisamente un vale otro. Cuando le dio el producto a su hija, la niña le devolvió un pedazo que encontró duro. Ella lo revisó percatándose que se trataba nada menos de una tuerca bañada en chocolate y caramelo que pudo haber tenido graves consecuencias de habérsela tragado.
menéame
Por favor pongan noticias serias. Ja ajajajajajaja
Ya veis las consecuencias de los cultivos transgénicos...xD