Uno de los entrenadores de los alumnos de Kung Fu que participaron en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín denuncia que los chicos han pasado un año confinados en un campo militar a las afueras de Pekín, sufriendo unas duras condiciones de vida y llegando a decir que no recibían suficiente comida. Vía Digg
menéame
"But the organizers have promised them an Olympic certificate thanking them for their effort. They will not receive pay. Nevertheless I think that the majority will think that it was good to do what they did for the Olympics and their country," says Liu.
Y no tengo prejuicios contra los chinos, pero paseando por Digg lo he visto en portada y me ha parecido indignante, así que lo subo.
Esto si que es serio.